HABRÁ CHEQUES NUEVOS: SERÁN MÁS GRANDES Y DE COLOR VERDE
Año nuevo, cheques nuevos. Desde el 2 de enero de 2004 los bancos estarán obligados a entregarles a sus clientes las chequeras con el nuevo modelo de cheque, que será un poco más grande que el actual. Además, independientemente del banco, todos los cheques serán del mismo color, definido como verde dólar por los técnicos del Central.
Otro cambio en la fisonomía es que la marca del banco emisor deberá estar en el margen izquierdo del cheque, y en forma vertical (ver infografía).
Los cambios no deberían insumir un costo extra, en lo inmediato, para los titulares de las cuentas corrientes, ya que podrán usar los cheques “viejos” hasta el 31 de diciembre de 2004.
En el Banco Central advirtieron que los bancos ya pueden entregar los nuevos cheques, y sus clientes usarlos sin problemas.
De hecho algunas entidades ya lo están haciendo. Y lo que se pensó como para “ganar tiempo” en verdad está causando algunos problemas.
Como los nuevos cheques son más grandes que los anteriores (24 milímetros más largos, y 6 milímetros más anchos) algunos cajeros desinformados les recortan “lo que sobra” cuando arman el fajo de cheques para enviar a las cámaras compensadoras. En las cámaras el cheque es rechazado, lo que le origina un problema al emisor y al receptor del pago.
Los cambios en la fisonomía de los cheques se adoptaron por varias razones:
Medidas de seguridad. Todo el sellado deberá hacerse en el dorso del cheque, y no en el frente como hasta ahora. Así, se evitaría aprovechar el “enchastre” de los sellos para fraudes, como tapar la leyenda “no a la orden”, o modificarla por otro texto, como fulano de tal (y cobrar el cheque con un DNI falsificado).
Plazos de compensación: La unificación en el color verde se adoptó para facilitar la digitalización del cheque (escanear el cheque y enviar la imagen por Internet). Esto es importante: está proyectado que para 2005 todas las cámaras compensadoras del país estarán interconectadas. Así será posible aplicar plazos iguales de compensación. Es decir, que un cheque emitido por un cliente con una cuenta en Jujuy puede ser cobrado en Santa Cruz en el mismo plazo que un cheque emitido y cobrado en Buenos Aires.
En el Central, para no generar confusiones, recordaron que:
Los actuales cheques pueden seguir usándose hasta el 31 de diciembre del 2004, según la circular”A” 3842;
Si hoy el titular de la cuenta corriente necesita renovar su chequera, podría recibir indistintamente cheques nuevos o viejos, a criterio del banco;
Pero a partir de 2004 los bancos están obligados a entregar la nueva chequera.
Volumen en caída
Según el Central, hoy están habilitadas 1,7 millón de cuentas corrientes de “individuos” y unas 370.000 de empresas o “personas jurídicas”. Esto no quiere decir que todas tengan un movimiento regular. De hecho, sobre todo en el caso de los individuos, muchas fueron abiertas en el 2002, cuando la gente se vio obligada a usar cheques para mover el dinero del corralito. Y hoy casi ni se usan.
En el caso de las empresas, la cifra es más volátil. La cifra actual es mucho menor a las 515.000 cuentas habilitadas a fin del 2002. Es decir que en ocho meses se cerró el 28% de las cuentas de empresas.
El uso del cheque está en caída permanente. No sólo por la recesión y la desaparición del corralito. Quien tiene la posibilidad de evitar su uso, lo hace, para así poder eludir el pago del denominado “impuesto al cheque”, que se lleva el 1,2% del monto del cheque, en caso de depositarlo en una caja de ahorro, o el 0,6% de entrada, y 0,6% de salida en cuenta corriente.
De hecho, según lo visto en la primera mitad de este año, al cabo del 2003 se habrán emitido 65 millones de cheques, contra 111 millones emitidos en el 2000.
Las chequeras tienen costos variados, dependiendo de la relación del cliente con su banco. En promedio, a las personas se les entrega la primera gratis y luego su precio varía entre $ 10 y $ 20 el talonario de 25 cheques y $ 20 a $ 30 la de 50 cheques. Para las empresas, los costos son parecidos, pero pueden variar en función del saldo promedio de sus cuentas corrientes. A mayor saldo, menor costo por chequera. Hay una decena de impresoras de cheques homologadas por el Central. La más notoria es Ciccone, que pidió su concurso de acreedores.
El trámite de cobro del cheque puede resultar gratis si se lo deposita a través de un cajero automático, pero hay bancos que cobran de 1 a 2 pesos por pagarlo en ventanilla.
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