HABRÁ CORTES SORPRESIVOS EN LAS RUTAS AL URUGUAY
La posibilidad de sumar la modalidad de cortes sorpresivos será analizada hoy en una de las dos reuniones semanales que mantienen los integrantes de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, la ciudad entrerriana que se vería más afectada por las fábricas que levantan ENCE (España) y Botnia (Finlandia) frente a sus costas, sobre el río Uruguay, según dijeron a LA NACIÓN integrantes de la agrupación ecologista.
La iniciativa podría dificultar los planes de decenas demiles de turistas, ya que hasta el momento las protestas eran siempre programadas y puestas en práctica en cada cambio de quincena. Los reclamos se anunciaban con por lo menos 48 horas de antelación.
El bloqueo total de la ruta 136, el viernes pasado, fue la medida más dura desde que, a principios de año, comenzaron las marchas y la distribución de panfletos en la zona del puente internacional San Martín, que une Puerto Unzué con Fray Bentos. Y ante el comienzo de la temporada turística más importante para Uruguay, el gobierno de Tabaré Vázquez hizo sentir su disgusto. En las últimas horas hubo llamadas telefónicas a la embajada argentina en Montevideo, y el canciller Reinaldo Gargano se comunicó con su par argentino, Jorge Taiana, según publicaron medios del vecino país.
Si bien es cierto que durante el año se concretaron alrededor de una decena de protestas similares, los cortes sobre la ruta que llevan al puente internacional San Martín nunca duraron más de 15 minutos. Se lentificó el tránsito por la entrega de volantes con información sobre los daños que las plantas celulósicas producirían a la salud, la economía y el medio ambiente de la región, pero nunca se había interrumpido de modo total el paso, como ocurrió la semana pasada.
“El gobierno no auspicia ni participa de los cortes. Sabemos que cortar la ruta es un delito pero entendemos y apoyamos el reclamo de los vecinos de nuestra provincia, que ante la política de hechos consumados del gobierno uruguayo no tiene demasiadas opciones para expresar su preocupación”, dijo el gobernador de Entre Ríos, Jorge Busti, a LA NACIÓN.
Busti es el principal destinatario de las críticas uruguayas. Varios funcionarios de la administración de Vázquez han acusado públicamente al gobernador de estar interesado en el tema exclusivamente por motivos políticos. “No pedimos que Uruguay renuncie a la decisión soberana de hacer lo que quiera, simplemente pedimos tener una discusión seria sobre la cuestión y que se detenga la construcción de las fábricas hasta tanto la Argentina no tenga un estudio científico serio y parcial”, agregó Busti.
Mañana por la tarde, el gobernador, el vicegobernador Pedro Guastavino y representantes de la asamblea se reunirán con Taiana.
El encuentro se produce luego de que la semana última los vecinos criticaron la actitud del Gobierno. “Se declama mucho, no se toman medidas concretas y mientras la chimenea de una de las fábricas ya tiene 90 metros de alto”, dijeron “Lalo” Moreyra y Alejandro Gahan, de la asamblea.
MENSAJE
Las declaraciones radiales que hizo durante el fin de semana el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, parecieron confirmar la existencia de las protestas que el gobierno uruguayo habría hecho, por ahora en voz baja, a la administración de Néstor Kirchner.
“El Gobierno ha acompañado activamente a todos los habitantes de Gualeguaychú en su demanda respecto de las papeleras y lo seguirá haciendo. Lo que habrá que ver es la conveniencia de este tipo de medidas”, dijo Fernández a Radio Diez.
“Siempre planteamos que no es feliz generar reclamos que finalmente compliquen la vida de los otros argentinos”, añadió el jefe de Gabinete.
Al ser consultado sobre los trastornos que causan este tipo de protestas, Busti dijo: “No se demoran para ir al trabajo sino a las vacaciones. Son argentinos igual que los que están protestando para expresar la gran preocupación que tienen por la salud y el futuro de sus hijos y de toda la región”.
La condición para que cesen los cortes es una: “Que se paralicen las obras hasta tanto exista un estudio serio, objetivo y definitivo del impacto acumulado de las plantas. No hay manera de contener estos gestos de protesta si no aparecen gestos políticos serios desde Uruguay. Sabemos que no es una medida simpática, que afecta a gente que no tiene nada que ver y pedimos perdón por los contratiempos que produce, pero ante la profundización de la política de hechos consumados de Uruguay no nos queda otra. La gente que corta la ruta no está defendiendo un interés propio”, explicó Fabián Moreno Navarro, uno de los asesores legales de la asamblea.
Casi como un reflejo de la época del año, el conflicto por las papeleras aumenta su temperatura.
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