HABRÁ IMPORTANTES CAMBIOS EN LA POLICÍA PROVINCIAL
El próximo gobierno abordará la problemática de seguridad a través de una serie de medidas, organizadas en cuatro ejes, en pos de obtener una policía “moderna, democrática y profesional”, removiendo los obstáculos normativos, fácticos y estructurales que hoy conspiran contra su eficacia.
Las medidas apuntarán a simplificar la pirámide jerárquica -hoy dividida en oficiales y suboficiales-, al sistema de ascensos y el régimen disciplinario de la policía; a una fuerte política de inversión en equipamiento e infraestructura, contemplando la situación salarial de los agentes y la incorporación de más efectivos; a la capacitación policial y a la atención simultánea, con decisiones puntuales de los diversos tipos de delitos que hoy preocupan a la comunidad.
El futuro subsecretario de Seguridad, Alejandro Rossi, adelantó a El Litoral que, en cuanto a la normativa que regula institucionalmente a la policía, “hay algunas viejas reglas de juego, que no tienen justificación teórica ni racional, y perturban el accionar de la fuerza en términos de servicio concreto de seguridad, en una sociedad civil y democrática. Y que deben ser naturalmente removidas para poder avanzar, con una fuerza más eficiente, más democrática y más profesional”.
El sentido de las reformas será, explicó, “empezar a resolver problemas de arbitrariedad, de corrupción, de corruptelas, de privilegios, de abusos”, lo que tiene que ver “con la concepción de la actividad policial y con la calidad del servicio que se presta a los ciudadanos”.
“Si no hacemos esto, entramos en una suerte de corsi e ricorsi político, que va y viene sobre determinado tipo de medidas, que son necesarias, pero que si no vienen acompañadas de algunos cambios de reglas de juego internos, se agotan en sí mismas”, justificó.
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