HABRÁ MARCHAS, ACTOS Y HOMENAJES A UN AÑOS DEL ASESINATO DE SANDRA CABRERA
“Basta a tanta mentira, basta a tanta impunidad”. Con esta frase contundente, la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (Ammar-Rosario); desarrollará esta semana distintas actividades para conmemorar el primer aniversario del brutal asesinato de quien fuera su secretaria general en esta ciudad. Sandra Cabrera fue ultimada de un disparo efectuado a corta distancia, en la zona de la terminal de omnibus, el 27 de enero de 2004. Este jueves a las 18, la concentración será en la plaza 25 de mayo y marcharán a la plaza San Martín donde se realizará el acto de cierre “en homenaje a la compañera asesinada”. Para eso convocaron a “todas las organizaciones que durante este año nos acompañaron en nuestra lucha”. El principal sospechoso de este crimen aún impune -el oficial de la Policía Federal Diego Parvluczyk- fue puesto en libertad por decisión de la Sala 1 de la Cámara Penal el 9 de noviembre, después de estar más de cinco meses detenido.
Claudia Lucero, actual dirigente de Ammar le confesó en estos días al diario El Ciudadano que “para nosotras, conseguir justicia por el crimen de Sandra es el reclamo fundamental que nos hace seguir en pie. Seguimos pensando que no hay un único responsable, que la policía anda detrás de esto y que alguien de más arriba los protege. Y no nos vamos a dar por vencidas hasta que se conozcan las tramas de complicidades”. La dirigente agregó que “lo fundamental es que las chicas que trabajan en la calle conozcan sus derechos y puedan sindicalizarse pero, la policía trata de impedir eso. Y después de lo que pasó con Sandra, las chicas tienen miedo”.
Sandra Cabrera había recibido varias amenazas de muerte tras sus denuncias sobre los malos tratos polciales y la corrupción que habían originado que se descabece a la sección Moralidad Pública de la Policía de Rosario. Después de esas amenazas tuvo custodia en su domicilio que compartía con su hija. Esa custodia -a pedido de ella misma, según dijeron después desde el gobierno provincial- fue retirada después de tres meses, poco tiempo antes de que asesinaran a Sandra.
El oficial de la Federal Diego Parvluczyk había sido procesado por el juez de Instrucción Carlos Carbone el 10 de junio, por “homicidio con alevosía”, pero su abogado defensor Carlos Varela apeló esa medida y luego la Sala I de la Cámara Penal, integrada por Ernesto Pangia, Alberto Bernardini y Eduardo Sorrentino, dejó sin efecto el procesamiento. El principal argumento de los camaristas fue que no hay indicios directos que vinculen a Parvluczyk con el crimen de Cabrera. Y argumentaron que el procesamiento se basaba en una suma de “indicios concordantes”, algo que a juicio de la Cámara es insuficiente para acusarlo. El tribunal de alzada entendió que el “acervo probatorio conjetural”, alcanzaba sólo para la indagatoria y no para el procesamiento de Parvluckzyk.
La Sala 1 acordó en sus argumentos con la defensa del policía en que “no parece que la relación afectiva y laboral que unía al imputado con Cabrera haya configurado un nivel de conflictividad que lleve a concluir que aquel tenía motivos para matar a esta”. Y agregó que “el imputado frecuentaba el domicilio de Cabrera y no habría tenido una mala relación con su pequeña hija”, enumera al momento de evaluar los disparadores que pudieron haber alentado al policía a darle muerte.
El fallo también desestimó el testimonio de una compañera de Cabrera quien atestiguó haberla escuchado decir que tenía datos “para mandarlo en cana” al imputado, y no da por sentado que las mismas hayan sido proferidas en calidad de “amenazas” al imputado. En esta línea también especuló con que esos dichos “pudieron haber sido una demostración ante su entorno de todo lo que Cabrera sabía sobre quien la cuidaba”.
Para la Sala 1 es meramente “conjetural pensar que el imputado pudo haberla matado movido por la exigencia de sus superiores de la Federal de terminar con esa relación”, y descarta incluso la posibilidad de evitar así un conflicto familiar al policía.
Tampoco se valoró siquiera como “sugestivo” que el oficial haya dejado de ver a Cabrera durante un tiempo y que retomara esa relación antes del crimen. Y se entiendó que pudo haberse debido a la preocupación de la misma fuerza por las denuncias de Cabrera sobre la policía provincial, ya que algunos compañeros del imputado mantenían relaciones de pareja y de otro tipo con el ambiente de la prostitución y la droga.
“Si el imputado dejó por un tiempo de frecuentar a Sandra Cabrera y después volvió continuando con la buena relación que múltiples testimonios relatan, tal actitud no indica o sugiere que lo hizo para matarla”, reza el texto del fallo.
La Sala 1 entendió también que si bien el imputado no pudo probar su coartada, es decir que estuvo en su casa a partir de las 3.30 -la autopsia dice que la muerte se produjo 4.30 – esto no implica que estuvo en la zona de la terminal de ómnibus con Cabrera tal como dicen otros testigos a los que el fallo califica como “personas con actividades callejeras que transcurren las madrugadas con un itinerario errante”.
El texto también desestructura el argumento del juez Carbone sobre la modalidad y el lugar de la muerte, y en este punto también hace lugar a las críticas del abogado defensor del policía. “La modalidad del disparo en la nuca, el lugar del hecho (el oscuro ingreso a una vivienda) y el carácter de la víctima que impediría presumir que se haya hecho uso de la fuerza no permiten inferir que el autor es una persona de extrema confianza como el imputado”.
En esta línea el fallo no descarta en absoluto que Cabrera hay sido abordada por “un cliente para mantener una relación sexual en la calle, hecho que -asegura el texto- no quedó descartado en base a testimonios, relación en medio de la cual pudo haberle puesto un arma en su nuca y disparado”.
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