HABRÍAN IDENTIFICADO AL CHICO ENTERRADO EN LA AUTOPISTA
Luego de varias semanas de incertidumbre, la justicia tuvo noticias importantes acerca del chiquito hallado muerto a la vera de la autopista Santa Fe-Rosario. Al parecer se trataría de un caso de violencia familiar, en el que estaría involucrado un hombre de características sumamente violentas. Si bien hay claros indicios para vincular a esta persona con el hecho, aún no se sabe dónde se consumó el homicidio.
La información que se conoció ayer al mediodía, surgió de una comunicación entre el jefe de la Sección Homicidios de Rosario y el juez de instrucción José Manuel García Porta. Según trascendió, la denuncia habría sido radicada por la madre del menor, que bajo presiones y amenazas, sindicó a su ex concubino como autor de la muerte de su hijo.
Si bien todavía no se pudieron conocer los nombres de los involucrados en el terrible episodio, en principio se trataría de un hombre de características violentas que estaba en concubinato con una mujer y sus cuatro hijos, de los cuales solamente uno era de ambos. Se cree que fue el propio padrastro del chico, de entre 6 y 7 años, quien luego de someterlo a ultrajes, le dio muerte.
El hecho salió a la luz a causa de un problema familiar en el que intervino la policía rosarina. El susodicho se habría visto envuelto en un conflicto con su segunda concubina teniendo que intervenir la fuerza pública. Al tanto de la situación, la ex concubina y madre de la criatura faltante, aprovechó la oportunidad para denunciarlo por el crimen de su hijo.
Si bien esta señora y sus tres chicos viven en un barrio de la zona sur de Rosario, no se puede asegurar que el homicidio se haya cometido en ese lugar. Por el momento, las comunicaciones entre la policía de Rosario y la justicia con jurisdicción en Santa Fe tratan de establecer dónde se consumó el hecho para luego resolver la cuestión de competencia.
De no darse un vuelco en las investigaciones, es probable que la Justicia ordene una prueba de compatibilidad de los estudios de ADN efectuados sobre el cadáver y la mujer que dice ser su madre, para certificar los lazos filiatorios. De allí en adelante, deberá establecer quién fue el autor material del hecho, para luego someterlo a juicio.
El hallazgo
El 22 de septiembre un empleado de la autopista Santa Fe-Rosario se encontró con un macabro cuadro al darse cuenta de que a la altura del km 104, en cercanías de la localidad de Coronda, yacía el cuerpo de un niño de entre 6 y 8 años, semienterrado, envuelto en una sábana y cubierto por una cubrecama o manta a cuadros. Otra prenda recogida por la policía fue una remera -cuello bote y mangas cortas-, de color azul oscuro, en buen estado de conservación.
Alertadas las autoridades se dispusieron las medidas tendientes a esclarecer las causas que le provocaron la muerte, asegurando que no existió traumatismo o golpe que significara que el chico haya sido atropellado y luego ocultado por un conductor, ni presentaba heridas de arma blanca o de fuego.
El cuerpo se encontraba muy desmejorado y en evidente estado de putrefacción por lo que se supone que el chico fue asesinado unos diez días antes.
A poco tiempo del encuentro, se pudo constatar que una de sus muñecas estaba sujetada por un cable, infiriendo que el menor podría haber sido víctima de cautiverio y por tal motivo no hay denunciantes.
La hipótesis de violencia familiar es por estas horas una de las más fuertes ya que no existieron reclamos por parte de familiares, ni por centros de salud, dispensarios ni escuelas.
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