HACIA LA CONQUISTA DE MARTE
El más largo programa de exploración a Marte de la historia se puso en marcha hoy con el lanzamiento desde Cabo Cañaveral, en Florida, de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter (MRO).
El proyecto, entre otras metas, intentará determinar si hay o hubo agua o hielo hasta un kilómetro bajo la superficie del planeta rojo.
El despegue de la sonda espacial, que fue postergado el miércoles y anteayer por problemas técnicos, pudo concretarse con éxito ayer a las 8.43 (hora argentina) con la ayuda de un cohete Atlas V.
La NASA prevé que la sonda MRO esté en órbita en Marte el 10 de marzo de 2006 y que en noviembre de ese año comience a cumplir su misión.
La tarea principal de la sonda en Marte estará a cargo del radar Sharad, que permitirá determinar la presencia de agua o hielo hasta un kilómetro bajo la superficie del planeta.
Pero también, de acuerdo con la información distribuida por las agencias europeas de noticias, la sonda avanzará en la tarea de hallar un posible lugar de aterrizaje para robots y transbordadores espaciales tripulados.
La NASA confía en que, cuando la sonda se coloque en una órbitra, pueda aportar mediante una vasta gama de instrumentos, una serie de datos para el estudio del clima y la geología de Marte.
La MRO estará en órbita a 300 kilómetros de la superficie marciana y el flujo sin precedentes de datos que enviará a la Tierra, lo conseguirá gracias a un sistema de transmisiones de última generación.
El Atlas V utilizado para lanzar la sonda tiene 6,5 metros de alto, pesa seis toneladas y lleva a bordo la cámara de mayor resolución, que ha enviado la NASA al espacio.
En otro orden, la agencia espacial estadounidense anunció que no podrá lanzar en septiembre, como tenía previsto, otro trasbordador espacial a la Estación Espacial Internacional (ISS).
Las misiones espaciales tripuladas no podrán continuar mientras los ingenieros no averiguen la causa de los problemas que enfrentaron el Columbia y el Discovery cuando fueron enviados al espacio.
Bill Gerstenmeier, el director del programa de la NASA para la ISS, dijo que aún no se pudo resolver el problema del aislamiento de material externo registrados durante los lanzamientos de ambas nave, que en el caso del Columbia lo llevó a su destrucción.
Destacó que el plan de la agencia espacial es comprender “qué fue lo que causó el desprendimiento de espuma aislante y eliminar su origen para que no vuelva a ocurrir”, antes de realizar cualquier otra misión espacial tripulada.
Después del exitoso aterrizaje del Discovery que se produjo el 9 de agosto en la base espacial de California, la NASA ratificó su intención de continuar con las misiones espaciales tripuladas tan pronto como sea posible.
Entre los años 2011 y 2020, la NASA ya tiene preparado otros robots para que se envíe una misión tripulada. El viaje insumirá doce meses entre la ida y la vuelta, y los astronautas permanecerían en el planeta casi un año y medio.
Este contenido no está abierto a comentarios

