"HÁGALA CALLAR POR FAVOR, SEÑOR PRESIDENTE…"
El motivo fue el rechazo del Senado al recurso extraordinario presentado por Eduardo Moliné O’Connor para que se revea el fallo del juicio político en su contra. La Comisión de Asuntos Constitucionales —presidida por Cristina— lo había decidido el lunes, y ayer lo ratificó el pleno de la Cámara. El único que se opuso fue Eduardo Menem, quien aludió a supuestas “faltas de garantías” a la defensa de Moliné mientras Cristina, sentada más atrás, hacía mohínes, gestos de desaprobación y hablaba en voz baja.
—¡Hágala callar por favor, señor presidente! ¡Me falta el respeto! Escuché las palabras increíble, vergüenza, barbari dad…—, se quejó Menem.
“No puede ser —continuó— que cada vez que hablo la senadora se la pase haciendo comentarios por lo bajo, refutándome. Si tiene algo que decir, que pida la palabra y lo diga”.
Cristina pidió efectivamente la palabra y subió la apuesta:
—Escuchar hablar de independencia del Poder Judicial a determinados funcionarios parlamentarios…, que lo diga alguien que votó para la Corte a su socio jurídico, o a quienes se manifestaban amigos personales del presidente de entonces, violenta la inteligencia de los aquí presentes—, dijo. Se refería al ex jefe de la Corte, Julio Nazareno, que compartía el buffete con Menem en La Rioja.
—¡No le reconozco a la señora autoridad para juzgar mis actos! Podría traer a colación las barbaridades que se hicieron en el Superior Tribunal de Santa Cruz, a quiénes nombraron allí (el mandoble fue para el actual secretario legal y técnico, Carlos Zanini, que lo integró). Cada vez que me agreda le voy a contestar, no voy a bancar más agresiones…
A esta altura, echó un poco de nafta al fuego el riojano Jorge Yoma, quien aludió a Menem como “jefe político del sistema feudal que gobierna La Rioja”.
—Justo dice esto él—, intervino otra vez Menem, —que fue parte del gobierno riojano. Ahora el senador (Miguel) Pichetto va decir que me calle, que no puedo hablar… ¡Si ya sé que me quieren echar del bloque, como ya me echaron de la comisión (de Relaciones Exteriores) por orden de la senadora…!
Al final, con la tensión en el aire, se votó el rechazo al planteo de Moliné. El vice de la Cámara, Marcelo Guinle, se encargó de dejar constancia de que “el único” voto a favor del ex juez fue el de Menem, mientras el resto rechazó el pedido.
Así concluyó un nuevo capítulo de la pelea entre Eduardo y Cristina, que este año promete ser continuada, como en los viejos cines de barrio.
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