HALLAN “CAJA NEGRA” DEL AVIÓN ESTRELLADO EN VENEZUELA
“Ya se consiguió una de las dos cajas negras y el equipo que al
momento de un choque comienza a transmitir mediante un mecanismo que
permite a los equipos de búsqueda llegar al sitio preciso”, sostuvo el ministro venezolano del Interior, Jesse Chacón, en rueda de prensa en Caracas.
El avión, que pertenecía a la compañía colombiana West Caribbean Airways, volaba de Panamá hacia Martinica.
Chacón confirmó que no sobrevivió ninguno de las 160 personas que iban a bordo del bimotor, 152 pasajeros franceses de la isla caribeña de Martinica y ocho tripulantes colombianos, aunque dijo que aún hay que identificar a las víctimas “para establecer con exactitud sus nacionalidades”.
Alrededor de 170 efectivos de la Fuerza Armada Nacional (FAN), Protección Civil (PC), bomberos y policías participan en las labores que se efectúan en el lugar donde cayó la aeronave, en la sierra de Perijá, próxima a la frontera con Colombia, en el estado venezolano de Zulia, destacó el ministro.
Traslados
Por su parte, el jefe del Servicio de Salvamento venezolano, mayor Javier Pérez Pacheco, indicó a televisiones locales que “no hay evidencias de personas con vida”.
Los cadáveres eran trasladados en helicóptero al aeropuerto de Maracaibo, a unos 130 Kilómetros al suroeste del lugar del siniestro, en la serranía de Perijá.
Otras declaraciones de efectivos que sobrevolaron la zona indican que hay gran cantidad de restos de personas esparcidos por el área.
Fuentes de la aerolínea colombiana West Caribbean Airways (WCA), indicaron en Medellín (Colombia) que uno de los pasajeros que debería haber tomado ese vuelo no lo hizo finalmente.
La asesora jurídica de la WCA, Carolina Madrid, informó que, como la mayoría de ocupantes del aparato, el pasajero que se salvó de morir es de nacionalidad francesa.
“No hay sobrevivientes, (pero) hubo un pasajero que estaba en la lista y no viajó”, dijo a la prensa la letrada, que no identificó a la persona.
Las labores de rescate se han visto dificultadas por el mal tiempo y la copiosa nubosidad en la zona del accidente durante las primeras horas de la mañana.
Informaciones desde Colombia también señalaron que un equipo de 22 socorristas de ese país partieron esta mañana hacia la sierra de Perijá para asistir a las labores de rescate.
El aparato, un MD-80, se estrelló hacia las 03.30 horas locales (07.30 GMT) de hoy con 152 turistas franceses y una tripulación de ocho colombianos, cuando cubría la ruta entre el aeropuerto panameño de Tocumén y el de Lamentin, en la capital de la isla caribeña de Martinica, dijeron fuentes de la aerolínea en Panamá.
El presidente francés, Jacques Chirac, dijo estar conmocionado por la que calificó como “espantosa catástrofe aérea” y manifestó sus “más apenadas” condolencias y su “profunda compasión” a las familias de las víctimas.
El accidente se produjo cuando las dos turbinas del avión fallaron con un pequeño intervalo de tiempo unas dos horas después de haber despegado sin novedad de Panamá, informaron las autoridades aéreas de Venzuela.
El piloto informó de los fallos a los controladores aéreos venezolanos y solicitó permiso para aterrizar de emergencia en Maracaibo, pero no pudo lograrlo.
El colapso de los dos reactores provocó que el MD-80 perdiese altura muy rápidamente, a razón de 7.000 pies (2.135 metros) por minuto.
Efectivos militares buscaban la segunda “caja negra” del aparato, con las grabaciones de vuelo, de “vital” importancia en la investigación de las causas del accidente, dijeron expertos aeronáuticos entrevistados por televisiones locales.
También destacaron la importancia de los datos de la “caja negra”, porque estadísticamente resulta muy improbable que un avión falle en pleno vuelo, una vez adquirida la velocidad y altitud de crucero.
Tres expertos del Organismo de Investigación de Accidentes (BEA) de Francia viajarán a Venezuela y otros dos a Martinica para investigar el accidente, informó en París la Dirección General de la Aviación Civil de Francia (DGAC).
Una representante de la compañía de viajes que había fletado el aparato confirmó que todos los pasajeros del avión siniestrado eran franceses que volvían a Martinica, isla de las Antillas francesas de donde eran originarios, después de haber pasado una semana de vacaciones en Panamá.
El avión siniestrado había sido objeto de dos controles por parte de las autoridades aeronáuticas francesas este año y no se habían detectado problemas, señaló el ministro francés de Transportes, Dominique Perben.
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