HALLAN EN UN QUIOSCO, ABANDONADA Y DESNUDA, A UNA RECIÉN NACIDA
Para la Justicia, es otro caso más de “NN”. Sin embargo, en la sala de Neonatología del Hospital Gandulfo y entre los vecinos de Avenida Lynch al 2600, en el límite entre Lanús y Lomas de Zamora, el “Florencia” se instaló definitivamente en boca de todos. Así llaman a la bebita que, con apenas dos horas de vida, completamente desnuda y todavía ensangrentada, fue abandonada cerca de las 23 del viernes en la puerta de un quiosco.
La historia que altera a esta zona de Banfield empezó cuando Mariana, la quiosquera, notó que en el frente de su local había una bolsa de lona, ésas que sirven para hacer las compras. Alarmada porque adentro algo se movía y el cierre estaba trabado, llamó a Juana y Alfredo Ingala, dueños de la pizzería “La Familia”. Enseguida, Juana arropó a la beba con su pulóver, Alfredo puso en marcha la camioneta y Mariana llamó al 911: ¿qué hacer? ¿adónde llevarla? El suboficial inspector Lorenzo Cianfernández y los sargentos Espinillo y Aranda, de la comisaría 8ª de Villa Galicia, llegaron en un patrullero y acompañaron a la familia hasta la salita de primeros auxilios San Martín. De ahí la derivaron al Gandulfo.
“En el hospital dijeron que se trataba de un parto clandestino, por la manera en que estaba cortado el cordón umbilical. Según los médicos, era muy rudimentario y podía infectarse por las telas que le habían puesto para que ci catrizara”, explicó Cianfernández. Ahí mismo se abrió una causa por “averiguación de situación de menor” que lleva adelante el Tribunal de Menores Nº 2 de Lomas de Zamora, a cargo del doctor Bersano. Sin embargo, “Florencia” sigue en la sala de Neonatología, donde enfermeras y médicos la cuidan día y noche. “Es una beba sana que no presenta complicaciones. Nació en término, así que, salvo por la falta de leche materna, que se suplanta con leche de fórmula, su cuadro es el normal”, comentó Norma Posteraro, la médica de guardia del Hospital Gandulfo.
La situación judicial de “Florencia” resulta complicada. Hasta dentro de seis meses —el plazo legal que tiene la madre biólogica para reclamar la patria potestad sobre ella— el Tribunal de Menores tendrá la tutela. En semanas, será derivada a algún hogar sustituto, a la espera de ser adoptada. Durante la tarde de ayer, Clarín intentó comunicarse con el tribunal, pero en el interno 2298 sólo atendía un contestador.
Los vecinos de Lomas conocen las barreras que impone la burocracia, pero igual están indignados. “Mariana trató de ir a visitarla al hospital para llevarle ropita y algo de abrigo. No la dejaron pasar. Dicen que fue el juez, que no quiere que nos encariñemos con la nena. Es una cosa de locos”, contaron, preocupados, Alfredo y Juana, padres de cinco hijos (de 17 a 30 años) y abuelos de seis nietos. Y agregaron: “No tenemos ningún interés ni nada por el estilo. Sólo queremos ayudar. A esa beba le falta de todo.”
Cianfernández, el suboficial inspector, parece haber tenido más suerte. Entre sábado y domingo la visitó en el Gandulfo. “Es una beba muy linda. Me dan unas ganas locas de llevármela a casa. Recién ahora con mi mujer empezamos a buscar un hijo, pero si caigo con ella mi señora me mata”, sonrió el policía.
Este contenido no está abierto a comentarios

