HALLAN UNA “COCINA” DE COCAÍNA EN UNA QUINTA CON CABALLOS DE POLO
La investigación llevó a la Policía desde los pasillos oscuros y peligrosos de la villa Corea, en José León Suárez, hasta una quinta donde entrenan a caballos de polo en Pilar. En cuatro allanamientos —hubo también operativos en un garaje y dos casas de Boulogne— la Policía secuestró 101 kilos de cocaína y halló un laboratorio en el que se convertía la pasta base en cocaína de máxima pureza.
Hasta anoche había cuatro detenidos (dos hombres y dos mujeres) y al menos dos prófugos.
Todo comenzó el sábado a última hora de la noche, cuando policías de la DDI de San Martín detuvieron a dos jóvenes de 22 y 24 años que estaban vendiendo “ravioles” (envoltorios de un gramo) de cocaína en la villa Corea, dijeron fuentes.
“Esas detenciones precipitaron un allanamiento en un garaje de un edificio pequeño de Boulogne (partido de San Isidro) que teníamos en la mira desde hace algún tiempo”, contó a Clarín el jefe de la DDI de San Martín, comisionado Abel Iopolo.
Allí, sobre la calle Batalla de la Florida al 80, la Policía entró al garaje y encontró un estacionado un Honda Prelude en el que había ocultos 101 kilos de cocaína de máxima pureza. “Por los datos que pudimos recavar hasta ahora el auto hacía más de dos años que estaba guardado sin que nadie lo moviera”, agregó Iopolo.
En total se incautaron 101 ladrillos de droga, cada uno pesaba exactamente un kilo y todos estaban envueltos con un filme plástico y tenían debajo del envoltorio una hoja de coca a modo de “marca” de la banda.
Luego del hallazgo, el juez federal de San Isidro, Juan Manuel Culotta, ordenó una serie de allanamientos para dar con los miembros de la banda: durante la madrugada de ayer los policías fueron a las casas —también en Boulogne— de los dos detenidos y detuvieron a sus esposas.
Una fuente del caso dijo que luego de ser detenidos, los jóvenes revelaron a la Policía donde estaba la “cocina” donde se procesaba la pasta base de la cocaína que ellos distribuían, aunque ese dato no fue confirmado por la Policía.
El lugar señalado era una quinta de la localidad de Villa Rosa, en el partido de Pilar, en una zona rural en la que abundan los haras y las viejas estancias, todos rodeado por una arboleda privilegiada. Por ejemplo, el ex presidente Fernando de la Rúa y quien fuera el jefe de la SIDE durante su mandato, Fernando de Santibañes, tienen quintas en esa zona.
Según los investigadores, en la quinta allanada viviría una familia (matrimonio, tres hijos y abuela) dedicada a entrenar caballos de polo, pero cuando los policías llegaron no había nadie. En un galpón que está junto a la caballeriza hallaron un laboratorio clandestino.
“Había balanzas de precisión, una campana para secado, baldes plásticos de más de 20 litros con acetona y otros precursores químicos. También encontramos restos de cocaína elaborada, un microondas y una prensa para hacer los ladrillos (envoltorios plásticos con cinta de embalar)” detalló Iopolo.
En la quinta también había gran cantidad de costosos caballos de polo: varios son propiedad de reconocidos vecinos de la zona norte del Gran Buenos Aires.
Hasta anoche el petisero que entrenaba los caballos (no estaba claro si es el propietario de la quinta o si la alquilaba) estaba prófugo de la Justicia, al igual que su familia. “Todavía no sabemos bien cual es el grado de participación de cada miembro de la familia en la banda”, contó un vocero.
Para los investigadores, además, hay otro prófugo. Según Iopolo ya lo tienen identificado: sería el dueño del auto secuestrado y el cabecilla de la banda.
Las sospechas de la Policía es que habría al menos dos ciudadanos colombianos involucrados que serían el “contacto” de la banda para traer la cocaína a la Argentina y también los responsables de haber montado la “cocina” en la casaquinta de Villa Rosa para elaborar la pasta base.
Los cuatro detenidos serán indagados esta semana por el juez Culotta, acusados de haber violado la ley 23.737 de drogas.
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