HALLAN VACAS MUERTAS Y SIN MARCA EN LA CIRCUNVALACIÓN Y AUTOPISTA DE ROSARIO
El insólito hallazgo de una pila de vacunos muertos y a medio descomponer, en un campo cercano al rulo de Circunvalación y autopista a Santa Fe abrió ayer un misterio con sospechas que oscilan desde el desgraciado accidente de algún camión jaula hasta un frustrado robo de ganado, pasando por el eventual descarte clandestino de algún frigorífico de animales no aptos para faena ni consumo. Y la policía ahora investiga el caso junto con veterinarios.
Los animales no presentaban signos de violencia y habrían sido arrojados ya sin vida hace unos cinco días a la cava de un potrero situado en Cullen y Ugarte, doscientos metros al oeste del comienzo de la autopista. Ese terreno es propiedad de Diego Straglia, habitante de Granadero Baigorria. Fue él quien denunció el caso en la subcomisaría 23ª, advertido por vecinos del olor nauseabundo y el mosquerío que las osamentas atrajeron.
A la cava de Cullen y Ugarte, se llega por un camino de tierra que corre paralelo a la autopista y luego de un desvío a la izquierda de unos 200 metros, poco antes del llegar al camping del Sindicato de Confiteros.
El descampado, utilizado para arrojar escombros, esta vez alojó un desolador montículo de 18 vacunos muertos en avanzado estado de descomposición.
“Los 18 animales son cruza con cebú, animales chicos de engorde de unos 200 a 250 kilogramos cada uno”, según indicó uno de los encargados de la oficina local del Senasa, Daniel Ioniescu, mientras inspeccionaba los animales junto al veterinario de organismo, Juan Coregia, y un agente de policía.
Sólo uno de los animales muertos que quedó arrojado a uno metros del grupo compacto, mostraba los embates carroñeros quizás de algunos perros del lugar que habían desprendido algunos de sus miembros. El resto de los cadáveres estaban completos e hinchados por la descomposición natural y lentamente devorados por el incesante trabajo de miles de gusanos y moscas.
Sobre la causa de las muertes, Ionescu, consideró como “muy posible” que estos animales hubieran sufrido un golpe muy fuerte producto de algún impacto del vehículo en el que eran transportados o tal vez, sin la necesidad de que haya producido un choque, “fueron aplastados por otros animales mas grandes que compartían el mismo camión”, estimó el funcionario del Senasa.
“Es visible que han sido arrojados ya muertos desde la jaula de un transporte”, acotó Corengia, mientras observaba de cerca a las vacas y se tapaba con la mano la nariz ante el fuerte olor que despedían.
“Los animales murieron en otro lugar y luego fueron depositados aquí; por el estado de descomposición se puede decir que esto ocurrió alrededor de una semana atrás”, adelantó el veterinario.
Esta estimación coincide con el testimonio de un joven vecino de ese sector rural ubicado en el límite del municipio con Granadero Baigorria, quien dijo haber visto “el sábado o el domingo pasado un camión verde”.
Según el joven, el transporte ingresó al terreno y arrojó a los animales, aunque no pudo dar más detalles.
La Guardia Rural de policía indicó que no registra denuncia alguna de abigeato por una cantidad como esa de vacunos. Pero brindó un dato sugerente: sólo dos de los 18 animales lucían sus correspondientes marcas de propiedad. El resto era orejano. Se sabe que ningún ganado puede ser trasladado sin la debida marcación de propiedad.
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