HALLARON PISTAS DE LA BANDA EN UNA CASA Y EN UNA ALCANTARILLA
El dato llegó a la fiscalía de Jorge Apolo a las 14.30. A diferencia de los cientos de anónimos que el fiscal recibe a diario, éste resultaba más creíble: una casa sobre la calle Dardo Rocha, a nueve cuadras del Banco Río, habría sido utilizada como base de operaciones por la banda de boqueteros para cometer el golpe.
Los investigadores tardaron cuatro horas en chequear la información y hacer una inspección ocular de la zona. La orden de allanamiento del juez de Garantías Esteban Rosignolli demoró un rato más. Poco después de las siete de la tarde del viernes policías de la DDI de San Isidro y del Grupo Halcón entraron a la casa que está justo en la esquina de Dardo Rocha y Tres Sargentos, en Martínez. También revisaron tres bocas de tormenta que están frente a la casa y una alcantarilla que está a 600 metros de allí. Según fuentes del caso, por esta última podrían haber salido los ladrones con el botín.
Es un chalet de una planta que tiene su entrada principal y la del garaje sobre Dardo Rocha y otras dos pequeñas entradas que dan a Tres Sargentos. Tiene un pequeño jardín al frente, otro más amplio al fondo con una pileta. Está a una cuadra de la avenida Santa Fe y frente al Hipódromo de San Isidro.
Los investigadores estuvieron trabajando allí hasta las dos de la mañana de ayer. Durante el procedimiento cortaron las dos calles. Esperaban encontrar dentro de la casa un túnel que conectara con el desagüe pluvial que llega hasta al banco. Pero no lo hallaron. “Encontramos algunos elementos útiles a la investigación que están siendo peritados”, dijo a Clarín una alta fuente del caso.
El fiscal y un grupo reducido de investigadores (así Apolo trata de evitar filtraciones) consultó a los vecinos de la zona y a vigiladores de la cuadra sobre el movimiento de gente en la zona en los últimos meses. La respuesta que obtuvieron fue que no se había notado nada extraño.
Para la gente de la zona, esa casa está deshabitada desde hace un tiempo. A simple vista se advierte que el pasto del jardín delantero está sin cortar. A pocos metros de la casa, bajo una de las bocas de tormenta del desagüe pluvial, los buzos tácticos de la Bonaerense habían hallado dos días antes un motor fuera de borda, una amoladora, un tubo de oxígeno y una escalera metálica, presuntamente usada por los asaltantes.
El motor es un elemento importante para seguir reconstruyendo la fuga de los ladrones. El gomón fue encontrado a pocos metros del banco —en avenida Del Libertador y Perú— y el motor cerca de la casa. La calle Perú es la continuación de Dardo Rocha, que se angosta y cambia su nombre en Santa Fe.
Entre ambos sitios hay nueve cuadras de diferencia. ¿Los ladrones abandonaron las cosas en sitios diferentes? Los investigadores están convencidos que no. Creen que dejaron el bote y el motor en el lugar donde fue hallado el último y que la correntada del canal arrastró al gomón hasta donde fue encontrado: allí había quedado atascado en un pequeño dique que construyó la banda para asegurarse un nivel de agua suficiente para que el gomón con el botín flotara.
Si bien en la casa allanada no encontraron ningún túnel, frente al chalet hay tres bocas de tormenta que los ladrones podrían haber usado: una está en la misma vereda del chalet. La otra está en la vereda de enfrente, pegada a la sede de la Asociación Gremial Profesionales del Turf y la restante en medio de la calle. La proximidad con la casa allanada es sugerente.
Según informó anoche la agencia Télam los investigadores localizaron otra alcantarilla por la que, creen, habría huido la banda: esa salida recorre el conducto pluvial que pasa por debajo de la calle Perú y que, luego de una bifurcación en dirección a la Panamericana, desemboca a a unas 14 cuadras de la entidad bancaria.
El robo ocurrió el viernes 13. Empezó a las 12.20 y los rehenes fueron liberados después de las 19. En todo ese tiempo, mientras uno de los ladrones montaba una escena y negociaba con la Policía, el resto hacía un boquete y, a través de un túnel, llevaba el botín millonario hacia el gomón que estaba en el canal.
La incógnita comenzaría a develarse: los ladrones habrían usado el gomón con motor para recorrer el canal con más velocidad o para hacer más de un viaje para llevarse todo el dinero y los objetos robados.
Ayer fuentes del caso dijeron que trataban de determinar si en el momento en que ocurría el robo, con toda la atención centrada en avenida Del Libertador y Perú, en algún otro punto de Acassuso o Martínez un grupo de “operarios” trabajaba en las bocas de tormenta. “¿Quién hubiera prestado atención a una falsa cuadrilla de operarios trabajando en una boca de tormenta?”, especulaba ayer la fuente.
“Para determinar esto es clave lo que puedan aportar los vecinos”, agregó el vocero.
Los investigadores también trataban de ubicar ayer al dueño de la casa: quieren saber si fue alquilada en los últimos meses o si la banda tenía el dato de que estaba abandonada y que su dueño no solía ir allí.
Ayer a la tarde la Policía ya no estaba en la zona, pero en la casa había movimiento. El portón del garage estaba abierto: enfrente había un hombre con una Estación Total, un aparato que sirve para medir las dimensiones del terreno que ocupa la casa. “A mí me contrató un estudio de arquitectos para medir el terreno porque estarían por demolerla. Yo no soy policía”, le aclaró el hombre a Clarín.
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