HALLARON RESTOS ÓSEOS Y RASTROS DE SANGRE EN LA CASA DE LA HERMANA DE UNA DE LAS MONJAS DETENIDAS
Una bolsa con restos óseos calcinados y manchas de sangre salpicadas por distintos lugares de la vivienda fue lo que descubrió la policía tucumana en la casa de fin de semana de la hermana mayor de Susana Acosta, una de las ex monjas detenidas por la desaparición de Ángela Beatriz “Bety” Argañaráz, la docente desaparecida desde el 31 de julio pasado.
Los huesos y trazas de sangre fueron hallados durante un allanamiento realizado por la Policía Científica de Tucumán en la casaquinta de Azucena Guzmán, pariente directo de la ex religiosa, a pesar de que no portan el mismo apellido.
Los peritos realizaron tareas de excavación y encontraron pequeños huesos calcinados y restos de sangre distribuidos en tres sectores distintos de la vivienda. Las manchas de sangre fueron descubiertas mediante pruebas con Luminol, un procedimiento con rayos ultravioletas.
Ahora deberán determinar si los restos óseos son humanos y, en ese caso, si pertenecen o no a la maestra desaparecida. Con el mismo objetivo, se realizarán pruebas de ADN sobre la sangre encontrada.
La semana pasada, voceros de la causa habían confirmado que las pruebas de ADN realizadas en las muestras de sangre tomadas de la casa en la que las ex monjas Acosta y Nélida Fernández, pertenecían a Argañaráz, lo que corrobora que la docente estuvo en el lugar y fue al menos herida, antes de desaparecer.
Fuentes judiciales explicaron que de acuerdo a los resultados de las pruebas la imputación sobre las mujeres puede agravarse con un cambio de carátula a “ocultamiento de persona” o “lesiones”.
Además, confirmaron que la Fiscalía emitirá una nueva citación para el representante del colegio donde trabajaba la maestra, el Padre Roque Correa y el sacerdote Ariel Federico Amato.
Por su parte, Liliana Argañaraz, hermana de la docente, cuestionó a la policía provincial porque “pasaron 50 días y todavía no encontraron nada”.
También dijo que en una comisaría de la vecina ciudad santiagueña de Termas de Río Hondo, hasta donde llegó para pedir ayuda en la búsqueda, le pidieron datos del identikit de la maestra desaparecida.
“Esto es terrible. ¿Cómo se puede buscar a una persona sin tener una fotografía o su descripción? Hace falta una investigación profunda”, advirtió la hermana de la maestra desaparecida.
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