HAMBRE, FRÍO Y MALOS TRATOS PARA LOS RECLUSOS DE LA SECCIONAL 21ª
La Coordinadora de Trabajo Carcelario denunció ayer ante el fiscal de turno de los tribunales provinciales el maltrato del que fueron objeto una veintena de menores alojados en la seccional 21º, “apaleados y golpeados” luego de una revuelta ocurrida el último sábado. Lilian Echegoy miembro de la CTC denunció que “varios de los detenidos tenían golpes, algunos orinaban sangre, y manifestaban haber pasado hambre y frío. Particularmente nos llamó la atención el estado de abandono ya que muchos estaban descalzos, sin ropa y sin ningún tipo de atención médica”. Y agregó que en la comisaría 11º “incluso nos encontramos con chico de 14 años con problemas psiquiátricos, al que sus propios compañeros nos pidieron que lo retiráramos. Por eso decimos que a pesar de los cambios que se quisieron hacer, hoy los menores detenidos están en peores condiciones que cuando presentamos un pedido de habeas corpus en el año 2000”. Para la CTC la inauguración a fines de 1999 del Instituto de Recuperación del Adolescente de Rosario (IRAR), tampoco modificó la grave situación ya que una importante cantidad de menores siguió detenido en Comisarías.
Todo comenzó en la seccional 21º cuando uno los menores se cosió la boca y los ojos en reclamo por un traslado a un lugar más cercano a su familia. En represalia por la protesta este detenido y un segundo, fueron retirados del penal, y comenzó una revuelta. La casi totalidad de los 20 menores allí detenidos fueron trasladados a las seccionales 11º y 6º. En esta última los menores denunciaron haber sido brutalmente golpeados.
La presentación de la CTC fue concretada el ultimo viernes la Fiscalía en turno donde se manifestaba la situación de los menores privados de libertad en comisarías, así como ocurrió en el corriente año desde la denuncia pública que originó la intervención de los defensores de menores.
En este sentido cabe recordar que el 12 de julio de 2002, Juez de Menores de la Segunda Nominación, ordenó al Ministro de Gobierno y al Jefe de Policía de Rosario que se tomaran en forma urgente los recaudos necesarios para brindar a los jóvenes alojados en las seccionales 2º y 4º y 21º un lugar adecuado para su reubicación. Se ordenó entonces la reubicación de los menores alojados en las comisarías 21º, 2º y 4º, en las comisarías 21º y 6º, la primera de ellas luego de ser refaccionada por entender que resultaban más adecuadas para alojar a los niños privados de la libertad.
“Pero como ha quedado patentizado con los últimos acontecimientos -agrego Echegoy- esto no ha significado una modificación sustancial de las condiciones de detención y por esto no puede interpretarse como un cumplimiento de lo ordenado por la justicia.
La dirigente de la CTC recordó sin embargo que las denuncias se remontan a varios años atrás.”En julio de 1998, el juez Leandro Artigas elevó a la Cámara un informe sobre las comisarías 2º, 5º, 21º y 4º en donde transcurría la vida de 62 menores. Hoy, y luego de abierto el IRAR ( 1999) igualmente se alojan 60 menores en Comisarías, pero ya no en cuatro sino solamente en 2, por lo cual se han agravado las condiciones de hacinamiento”.
Teniendo en cuenta todo lo ocurrido desde noviembre de 2002, se solicitó “al juez interviniente que intime al Poder Ejecutivo al cumplimiento de lo ordenado en la sentencia dictada, conforme lo solicitado y bajo apercibimiento de desobediencia”.
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