HAY COMPLICACIONES EN LOS VUELOS EN GRAN PARTE DEL MUNDO
La noticia de que las autoridades británicas desmatelaron un plan terrorista para hacer estallar aviones en pleno vuelo entre ese país y Estados Unidos generó complicaciones en los aeropuertos y viajes aéreos de gran parte del mundo, derivadas, fundamental aunque no exclusivamente, de los problemas en los pasajes al Reino Unido.
El cierre del aeropuerto de Heathrow, el principal de la capital británica, generó ya de por sí una enorme cantidad de cancelaciones y demoras en vuelos programados desde distintas ciudades hacia Londres. Varias aerolíneas internacionales, además, anunciaron que suspendieron momentáneamente la totalidad de sus viajes a Gran Bretaña.
En Estados Unidos se dictó un alerta especial que afecta a todos los vuelos, tanto internacionales como domésticos, y que incluye, entre otros, la prohibición a todos los pasajeros de beber líquidos o utilizar geles a bordo. Eso es debido a que el plan terrorista desbaratado por las autoridades británicas iba a llevarse a cabo, presuntamente, con explosivos líquidos. También rige la alerta máxima para los vuelos procedentes del Reino Unido.
En otros países también se elevó el nivel de alerta para los pasajes a y desde Gran Bretaña y Estados Unidos: en Australia, por ejemplo, se restringieron el equipaje de mano y los líquidos en los vuelos hacia y desde esos destinos.
En Alemania, el enorme aeropuerto de Frankfurt se ofreció para recibir al menos parte de los aviones desviados desde la terminal aérea más importante de Londres.
Las aerolíneas anticiparon que las demoras en los vuelos a y desde Gran Bretaña podrían tardar varios días en resolverse.
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