Hay cuatro mil despedidos en el sector de la carne
Domingo Viviani, secretario general del Sindicato de la Carne en nuestra ciudad, participó ayer de una reunión en Buenos Aires para abundar en detalles de esta tarea. Quien encabezó el encuentro fue Sixto Vallejos, el titular de la Federación de Sindicatos de Trabajadores de la Carne, que dialogó con LA OPINION para comentar que "la situación es muy crítica, muy difícil para la industria de la carne por la falta de animales y la desaparición de muchos productores chicos, lo cual lo sienten mucho las industrias y hay que empezar a buscar alternativas para poder salir de este cuadro".
Lo que sucede en el plano empresarial es que "los que tienen dinero optan por indemnizar a los trabajadores, mientras que otros los siguen manteniendo a través del otorgamiento de vacaciones, o garantía horaria; y hay distintas alternativas en una crisis que por lo menos va a durar uno o dos meses más con intensidad, pero va a llevar un tiempo prudencial, entonces tenemos que buscar la manera de conservar las fuentes de trabajo".
El Secretario General a nivel nacional detalló el vínculo que la gremial está teniendo con el estado nacional. "Estamos participando, junto con la Secretaría de Comercio Interior, el Ministerio de Trabajo, el Ministerio de Agricultura, la ONCCA y las industrias, de charlas en las que el Gobierno tiene que admitir lo que está sucediendo, donde por ejemplo se le piden muchos requisitos a los empresarios para otorgarles los subsidios de los que dispone. Todos los lunes hay una reunión donde participan todos los sectores y donde se analizan las diversas situaciones de los diferentes establecimientos y se van tomando las decisiones que se pueden. Lo importante es que la decisión está en defender las fuentes de trabajo".
Vallejos remarcó, "nosotros como Federación lo que no queremos es que se negocie desocupación por indemnización". Sin embargo, este proceso ya se inició ya que tal como lo confirmó el dirigente "en el sector se llevan despedidos cerca de cuatro mil trabajadores, de los cuales hay un poco más de 600 en la provincia de Santa Fe; y el resto se distribuye entre las provincias de Buenos Aires, Corrientes y Entre Ríos", a esta cifra se deben sumar varios cientos que padecen de largos períodos de suspensiones, por lo tanto "esta crisis afecta fuertemente a unos diez mil trabajadores".
Lo cierto es que la precariedad que atraviesa el sector dependerá de una larga recuperación, por el tiempo que lleva recomponer los rodeos vacunos, por lo tanto no es posible conocer si estas personas que salen actualmente del sistema laboral podrán reingresar al sector, si se consigue una recomposición del mercado, es por esto que la Federación de Sindicatos aboga porque "la fuente de trabajo sea conservada, para que de cierta manera los trabajadores puedan llevar a paliar estos meses de una situación compleja, con una recuperación muy lenta por delante" que podría llegar a suceder en, al menos, un año. Todo dependerá de la multiplicación del volumen de hacienda, que permita una mayor faena y comercio de carne vacuna, que en sí demandará "no menos de tres años para poder volver a trabajar normalmente".
RECLAMOS ACTIVOS
Los trabajadores de la carne en el mes de julio habían iniciado un plan de protestas que en nuestra ciudad tuvo gran repercusión, debido al corte por varias horas de la Ruta 34, a la altura de la avenida Ernesto Salva. La medida se replicó en otros puntos del país y formó parte de un plan de lucha que fue pausado, pero no descartado.
"Se suspendió el último plan, en la fase final de realizar una movilización nacional que iba a terminar en la Plaza de Mayo para pedir una solución definitiva a esta crisis. Lo suspendimos para tratar de encontrar una alternativa, mientras se vayan encontrando soluciones para los trabajadores va a quedar de lado, pero de lo contrario, en algún momento se va a retomar lo que estaba elaborado".
Viviani, que es secretario gremial a nivel nacional, era uno de los que había determinado las manifestaciones que incluyeron varios cortes de ruta, que como bien reconoció Vallejos "en Santa Fe se sintieron mucho, pero lamentablemente, en ese momento pedíamos por trabajadores que podían ser despedidos y finalmente fueron despedidos, por lo tanto teníamos la razón". Si bien en Rafaela los dos frigoríficos tienen un manejo diverso del mercado, existe un riesgo importante para los trabajadores de la planta de Casilda de una de las dos empresas locales, que al dedicarse a la exportación, con las trabas existentes, más políticas que de stock, tienen en vilo la continuidad de su fuente de trabajo.
Para frenar las manifestaciones y enfocar el trabajo en las soluciones, la Federación acerca de manera constante propuestas para sostener el empleo, que no siempre son bien recibidas por el empresariado, a pesar de ser de realización posible. "Lo importante sería cuotificar el mercado de la carne, para que no quede en manos de las grandes empresas, porque mientras en muchos lugares se hacen horas extra, en otros frigoríficos se despide gente. Entonces hay que lograr entre los trabajadores, el Gobierno y los empresarios que se consiga una distribución transitoria, hasta que se consiga la normalización. Otra idea es que aquellas plantas que han cerrado, a través de sus trabajadores o del estado se las logre reactivar, estamos dispuestos a hacer sociedades anónimas de trabajadores para que se puedan abrir las plantas con la ayuda estatal, hasta que la producción vuelva a su volumen normal y los empresarios se puedan hacer cargo de sus plantas", concluyó Vallejos, mientras nada conforma al segmento privado y el declive se sigue pronunciando.
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