Hay mayor cantidad de delincuentes y el 70 % son menores de edad
Los datos fueron aportados por el jefe del Nodo Región 2 en temas policiales. La influencia de la marginalidad, la exclusión social y la pobreza. Lo preocupante está dado en que solamente el 30 % de los detenidos es reincidente. Un trabajo coordinado e integrado junto a la Policía de Identificaciones (PDI).
Mucho se ha hablado sobre la seguridad en Rafaela, y sobre el tema consultamos al comisario general Daniel Alcaraz, quien está a cargo del Nodo Región 2 (incluye los departamentos Castellanos, San Cristóbal, 9 de Julio y parte del San Martín).
– ¿Qué opinión le merece lo inherente a la seguridad, particularmente en Rafaela, y en líneas generales?
– Cuando se habla sobre seguridad, nos referimos generalmente a la descripción y el análisis de una problemática compleja y la sistematización de un abordaje instrumentado durante varios años en sectores de una sociedad, caracterizados por procesos de vulnerabilidad social con una cantidad considerable de adolescentes y jóvenes involucrados en prácticas del delito callejero.
Muchas veces se aborda la problemática de la inseguridad atacando a delito en sí mismo, que está bien que así sea, porque toda persona que transgrede las normativas que impone la propia sociedad a través de la Ley debe ser sometido a un debido proceso judicial, conforme a Derecho y si es hallado culpable y la sentencia queda firme, deberá cumplir la pena que la propia ley estipula para esa conducta reprochable y antijurídica. Pero no se tiene en cuenta cuáles son las causas generadoras del delito para poder focalizarnos en ese punto y corregirlo, es decir atacar también las causales del delito en sí. A eso se lo llama prevención.
En el país se ha incrementado la delincuencia y se pueden observar cambios en las formas delictivas. Es decir que las pautas delictivas están cambiando. Por una parte los delincuentes son cada vez más jóvenes, debido, en parte, a la proliferación de niños de la calle y de bandas. Por otro lado, crímenes violentos como los asesinatos son cada vez más comunes.
La mayoría de los delitos cometidos en las ciudades son delitos contra la propiedad (robos, hurtos, agresión personal, robo de vehículos), y este aumento también se debe al tráfico de drogas que ha llegado a niveles sin precedentes, y monopoliza la atención de gran parte de la fuera policial.
El delito es un fenómeno pluricausal, heterogéneo, que carece de una explicación genérica valida. En cuanto a algunas de las causales incidentales del delito, se hallan, la marginalidad, la exclusión social, la pobreza. Y digo causales incidentales y no generadoras del delito, porque tomar a la pobreza como una de las causales generadoras de la conducta delictiva en sí misma no explica la existencia de un número mayor de pobres no delincuentes.
A esto se agrega el desempleo, el urbanismo, las crisis económicas y la incidencia de los sistemas políticos económicos, etc. Por dicha razón, ninguno de sus componentes individualmente explica el delito.
– ¿Qué tipo de delito es el que más afecta a una sociedad?
– Si nos referimos al delito que más afecta a una sociedad en sí, y desde el punto de vista sociológico, son los delitos denominados de “guante blanco”, tal el caso de corrupción de funcionarios públicos, evasión impositiva y estafas al Estado. Estos delitos suelen generar muerte en cierta manera, porque es un hospital menos que se construye, una ruta menos que se arregla, un delincuente menos que se pone detrás de las rejas.
Estos delitos prácticamente no son percibidos por el ciudadano o no afecta prácticamente en la subjetividad del individuo, a lo que se denomina comúnmente “sensación de inseguridad”. Es más impactante obviamente y afectan directamente al ciudadano en su habitualidad los hechos de violencia como por ejemplo los homicidios, los robos en sus diversas modalidades, más aún si fueron llevados a cabo con violencia. Estas situaciones preocupan con justa razón a la ciudadanía, por lo que la Policía los debe contrarrestar a través de la individualización del autor, la obtención de elementos probatorios, y la puesta a disposición de la Justicia para ser sometido al debido proceso.
– A su entender, ¿cómo debería ser encarada la seguridad?
– Se deben reducir los delitos callejeros, especialmente contra la propiedad y personas con uso de violencia física; hay que fomentar la activa participación de ciudadanos y organizaciones civiles en cada una de las comunidades, promoviendo la recuperación del espacio público, la integración y la generación de lazos de solidaridad social; buscando las causas fuera del ámbito estrictamente criminal.
Y nuestra acción (la de la Policía) está direccionada a reducir los delitos, disminuir su gravedad, y no permitir un notorio crecimiento. Si somos capaces de eliminar algunos de esos factores, lograremos una prevención eficaz.
– ¿Cómo considera la labor de personal adscripto a la Jefatura de Policía de Rafaela?
– Se desempeñan diversas dependencias policiales descentralizadas de la Jefatura de la Unidad Regional V, sin embargo se lleva adelante un trabajo coordinado e integrado. Como ejemplo menciono a la Policía de Investigaciones (PDI), con una sinergia y cohesión que realmente ha dado muy buenos frutos (responde al autor de la nota lo siguiente: así sucede tras la asunción como jefe de Dante Giménez). Se realizaron importante cantidad de detenciones, y esto trae aparejado un incremento de la población carcelaria de la Alcaidía.
Contamos 70 personas alojadas (entre procesados, prisiones preventivas y con cumplimento de condenas), trasladándose a servicios penitenciarios un promedio de dos detenidos por semana. Esto indica que efectivamente aumentó el delito en la ciudad, pero también que la Policía trabaja denodadamente para poner a disposición de la Justicia a los delincuentes.
Lo preocupante está dado en que solamente el 30 % son reincidentes. En otras palabras: cada vez hay más nuevos delincuentes generados en cierta manera por la propia sociedad. En esos datos no se incluyen menores.
Sobre los mismos, se debe destacar que casi el 70 % de todos los delitos son perpetrados -o tienen participación- los menores de edad. Y lo que preocupa tiene que ver con que el índice de edad descendió considerablemente. Se registraron casos con chicos de 12 años delinquiendo, incluso en sucesos protagonizados con violencia.
Fuente: La Opinión
Este contenido no está abierto a comentarios

