HAY PROVINCIAS QUE LLEVAN MÁS DE 30 DÍAS SIN CLASES
En lo que va del año, alumnos de escuelas públicas de 10 provincias perdieron más días de clase que en todo 2004. Y en otras tres, la misma cantidad. En total, los chicos afectados son 3 millones.
Cuando faltan pocos días para el comienzo de las vacaciones de invierno, las recurrentes huelgas y movilizaciones docentes entorpecieron la actividad en 21 provincias, a tal punto que más de 5,7 millones de chicos –71% de toda la población estudiantil– ya perdieron tantas jornadas de clase que no podrán completar el piso de 180 días previstos por la ley 25.864.
Ese compromiso había sido acordado hace dos años entre todos los gobernadores, por una iniciativa de la administración nacional, como garantía para contrarrestar eventuales paros y mejorar la educación pública.
Las provincias más afectadas por las huelgas son Chaco, donde se perdieron 39 jornadas de clase; Salta, 32; Santiago del Estero, 20; San Luís, 15; Formosa, 15; Río Negro, 10; Santa Fe, 9, y Buenos Aires, 8. En ninguna de ellas se fijaron aún mecanismos para compensar los días de clase perdidos.
El dato es desalentador y vuelve a comprometer el servicio educativo, con marchas docentes en casi todas las provincias y carpas de protesta en Chaco, Neuquén, Salta y en San Luís.
Y, lógicamente, los principales perjudicados son los alumnos que pierden días de clases, los que en muchos casos no serán recuperados.
Las infructíferas reuniones que los dirigentes gremiales de los maestros mantuvieron -y mantienen- con los gobernadores de turno, en cada jurisdicción, concluyen muchas veces con una contraofensiva oficial y una orden contundente: descontarle el sueldo a los docentes que hacen huelga y exigen un aumento salarial.
Así lo sufrieron los educadores de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, San Luis, La Rioja, Formosa, Chato y Santiago del Estero. Incluso, las protestas docentes realizadas en Salta y en Neuquén, que intentaron instalar carpas frente a las gobernaciones, fueron reprimidas duramente por la policía.
El Ministro de Educación, Daniel Filmus, en diálogo con LA NACIÓN, dijo: “Siento una profunda preocupación. Los 180 días de clases significa un piso mínimo para que los núcleos de aprendizajes se desarrollen en todas las escuelas”.
El funcionario aseguró que en la próxima reunión del Consejo Federal de Educación (organismo que reúne a todos los ministros del área de todo el país) planteará el tema para organizar un cronograma de recuperación de clases. “El tema es muy complejo porque en muchas jurisdicciones hubo un dispar acatamiento a las huelgas, lo que significa que algunos chicos llegarán a los 180 días de clases y otros no”, indicó Filmus
REACCIÓN CONTRARIA
Para tratar de remediar el problema del salario docente y terminar con las huelgas, el Presidente Néstor Kirchner este año fijó un salario básico de $ 700 para cada maestro de la Argentina. Cifra que -por cierto- está por debajo de los $ 770 pesos de la canasta básica total, que incluye bienes y servicios como transporte, educación, salud y vestimenta.
Según Hugo Yasky, secretario general de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (Ctera), la medida de la administración Kirchner generó una reacción contraria a la buscada.
“La medida del Presidente, que buscaba generar una mayor equidad, terminó achatando la escala salarial docente. Así, el piso y el techo de los salarios docentes quedaron muy cerca. Hoy -por ejemplo- el sueldo que percibe una maestra que trabaja en la Puna, en condiciones deplorables, es casi el mismo de un docente que imparte clase en un colegio céntrico de Jujuy”, indicó el dirigente de la Ctera. Desde California -donde participa de un congreso y una protesta docente “contra Schwarzenegger”- Yasky añadió: “La ley de los 180 días de clase es de otro país. Allí, se indicaba que la Nación ayudaría a las provincias que no pudieran pagar los sueldos a los maestros. El problema ya fue superado. Hoy no se pide que paguen los sueldos, sino que se exige una mejora salarial”, señaló.
En casi todas las provincias los maestros reclaman la incorporación de sumas fijas y no remunerativas al salario básico.
LÍMITES E INCAPACIDAD
Consultado por LA NACIÓN, el doctor Mariano Narodowski, director de Educación de la Universidad Torcuato Di Tella, dijo: “El problema no se limita a las huelgas docentes. Desde la propia organización de los calendarios escolares es imposible cumplir 180 días de clase efectivos. Algunas jurisdicciones entienden como días de clase las jornadas de recuperación, compensación o exámenes. Así, los días reales de enseñanza quedan relegados aún más”.
Para Narodowski “el incumplimento de la ley que dispone 180 días de clase muestra los límites políticos del Gobierno para hacer cumplir una norma que promovió, pero que es incapaz de garantizar. La sociedad argentina debe asumir el compromiso de la cantidad y la calidad de la educación. Pero si como sociedad tenemos dificultades para eso, ¿cómo vamos a hacer para lograr objetivos realmente importantes, como aumentar la inversión educativa?”
Por su parte, Alfredo van Gelderen, miembro de la Academia Nacional de Educación, dijo: “Hay que buscar una solución de fondo. La crisis se repite y eso empobrece el sistema educativo. Lo importante es que los chicos aprendan y que no promocionen por decreto, como sucedió otros años en provincias que perdieron muchos días de clase”.
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