HAY TRES DETENIDOS LUEGO DE LA PUEBLADA DE LA RANITA
Un día después de que un grupo de vecinos arremetiera y destruyera viviendas que pertenecen a presuntos delincuentes en el barrio La Ranita, tres personas continúan detenidas y a disposición del juez de Instrucción, José Manuel García Porta.
Esta suerte de pueblada estalló luego de que durante la tarde del domingo pasado fuera asesinado Ariel Zarza, en un crimen cometido en las calles del barrio.
Según la versión de los familiares de Zarza, uno de los delincuentes vinculados con el homicidio regresó a la zona e, incluso, se burló de ellos. Esto desató la bronca y los motivó para comenzar a destruir, con mazas y martillos, tres viviendas donde los presuntos homicidas se guarecían.
Entre los detenidos aparece un hermano de la víctima. Se llama Alcidez Antonio Zarza y, el domingo del homicidio, portaba un arma calibre 38 y otra calibre 22. Aparentemente, los Zarza mantienen un enfrentamiento desde hace tiempo con integrantes de la familia Acevedo.
El segundo detenido se llama Juan Carlos Acevedo, quien podría tener algún grado de responsabilidad en el asesinato de Ariel. Por último, la Justicia también mantiene tras las rejas a Javier García, hermano de los Zarza, quien ayer habría liderado a la horda de vecinos que destruyeron y quemaron las tres viviendas.
Al cierre de esta edición, la policía seguía buscando a Daniel Martínez pues, presuntamente, también estaría vinculado con el homicidio de Ariel.
Este tipo de enfrentamientos es común en gran parte de la zona oeste de Santa Fe y, en muchos casos, terminan resolviéndose a tiros. De hecho, no es la primera vez que un grupo de vecinos decide hacer justicia por mano propia en La Ranita, pues hace aproximadamente seis años ocurrió un episodio similar al de ayer, cuando la gente destruyó una vivienda en la que los delincuentes se guarecían.
Entre el humo de las fogatas
Ayer, entre el humo de las fogatas de las casas demolidas, los familiares de Zarza mostraban un cartel con la leyenda “Justicia para Ariel”. Según la madre de este joven asesinado, los responsables del homicidio continúan en libertad y no dejaron el barrio: “Se ríen de mi, de mi hijo muerto y de todos nosotros”.
Tal como lo informara ayer El Litoral, en La Ranita se instaló un clima de guerra desde que el domingo a la tarde, cuando el grupo al que pertenecían los asesinos comenzó a hostigar a Ariel y a otros integrantes de su familia.
Al llegar la noche se escucharon disparos de armas de fuego y pronto se vio que Ariel había caído, herido de muerte por dos, o más disparos de escopeta que lo alcanzaron en el pecho. El hecho ocurrió cerca de su domicilio, en calle Chaco y 2do. Pasaje.
Antes de morir, Ariel alcanzó a señalar a sus agresores. Por sus nombres y apellidos Zarza denunció a los autores de los disparos, dos hombres jóvenes que son conocidos en La Ranita.
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