HAY UN FOCO DE AFTOSA EN SALTA
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó la existencia de un foco de fiebre aftosa en la localidad de Tartagal, en la provincia de Salta, a 40 kilómetros de la frontera con Bolivia.
El brote, de cuya sospecha el organismo informó el sábado último, fue detectado en cerdos y corresponde al virus O, declarado en Bolivia y Paraguay en julio pasado.
“Las lesiones observadas en los porcinos indican una antigüedad de más de 30 días. Actualmente no hay animales que presenten signos clínicos de enfermedad aguda en el área”, sostuvo el Senasa en un comunicado.
En forma preventiva, Brasil, Paraguay y Perú se sumaron ayer a la decisión de Uruguay, adoptada anteayer, de disponer el cierre de la frontera para la importación de productos de origen animal provenientes de la Argentina. Ninguno de estos países son los principales clientes de la industria frigorífica exportadora local.
“No es extraño que se haya registrado un foco si se considera la situación de alerta que existe en la región”, dijo a LA NACION el secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, Miguel Campos.
“Todos los procedimientos de rigor están hechos”, añadió el funcionario y destacó que la comunicación del hecho fue realizada a los organismos internacionales y a los países que comercian con la Argentina. En la cartera de Agricultura y en la industria frigorífica se consideró que el brote no afectará al grueso de las exportaciones cárnicas argentinas ya que la zona afectada se caracteriza por una ganadería de subsistencia, practicada por pequeños productores que no trasladan animales al resto del país. Allí no hay registrados establecimientos que envíen animales para faena con destino a la exportación.
El Senasa informó que procederá inmediatamente al “sacrificio sanitario de los animales” del predio afectado, según lo establece la Oficina Internacional de Epizootias (OIE), máximo organismo internacional en sanidad animal.
Además, el Senasa informó que se adoptaron otras medidas como la prohibición de movimientos de animales, las vacunaciones en anillo, el rastreo epidemiológico y los estudios serológicos correspondientes. También fue prohibido el traslado de animales por 90 días en los departamentos salteños de San Martín, Orán, Santa Victoria, Iruya y Rivadavia.
Negociaciones
Las autoridades de la Secretaría de Agricultura consideraban ayer que el foco registrado en Salta no afectará las exportaciones de carnes frescas a la Unión Europea, estimadas en unos 300 millones de dólares anuales. No obstante, admitían que algunos países, por prevención, podrían disponer el cierre temporario de importaciones. Tampoco creían probable que hubiera una demora en las negociaciones encaradas con Estados Unidos para reabrir ese mercado, cerrado tras la reaparición del virus en marzo de 2001. “Estamos insistiendo en que se reconozca el concepto de regionalización”, sostuvo un funcionario del área.
A partir del mes próximo comenzarán a llegar a la Argentina una serie de visitas de organismos sanitarios de los EE.UU. con el propósito de levantar las restricciones vigentes. Hasta el cierre de 2001, los mercados de EE.UU. y Canadá exhibían una demanda creciente.
Restricciones
La fiebre aftosa es una enfermedad que afecta a la producción ganadera (vacuna, porcina y ovina), al provocar lesiones en el hocico y en las pezuñas, pero no a las personas. Ha causado enormes pérdidas económicas en el negocio de las carnes en la Argentina durante gran parte del siglo pasado por las restricciones establecidas por los mercados externos al ingreso de carnes de países en los que se registra el mal.
En abril de 2001, tras la reaparición masiva de aftosa, el Senasa desarrolló un plan de vacunación de todo el rodeo nacional, con excepción del ubicado en la Patagonia ya que esa región se la considera libre del mal.
En pocos meses, con un promedio de 600 brotes anuales, la inoculación del rodeo permitió llevar a cero el número de focos. El último caso se registró en enero del año pasado en Vicuña Mackena, Córdoba.
En julio pasado, la Argentina fue declarada por la OIE como país libre de aftosa con vacunación, al transcurrir 18 meses sin registrarse focos.
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