HEZBOLLAH DECLARÓ UNA "VICTORIA" SOBRE ISRAEL
El jefe de Hezbollah, Hassan Nasrallah, declaró hoy una “victoria histórica y estratégica” sobre Israel durante su primera intervención pública después de la ofensiva israelí en el Líbano, durante una manifestación en un suburbio del sur de Beirut.
Rodeado de guardaespaldas, un Nasrallah sonriente levantó los brazos en alto y saludó a la multitud de partidarios reunidos para celebrar lo que Hezbollah presenta como una “victoria divina” contra el Estado hebreo.
Además, dijo: “Ningún ejército del mundo podrá forzarnos a dejar nuestras armas”, afirmó Nasrallah, quien agregó que “estas armas no son chiitas; son armas libanesas para todos los libaneses: los cristianos, los musulmanes, los drusos, y nunca serán usadas dentro del país”.
Su aparición fue recibida con vítores por la multitud partidaria de la milicia chiíta libanesa, estimada por los organizadores en cientos de miles de personas.
Nasrallah explicó que había decidido asistir al encuentro a pesar de que su presencia suponía un peligro para su persona y los asistentes, debido a un posible ataque israelí.
Seguidores. Centenares de ómnibus, automóviles e interminables procesiones de personas a pie con banderas amarillas de Hezbollah llegaron a los barrios de la periferia sur de Beirut, devastados por la ofensiva israelí.
Comienza la tarea de los españoles en el Líbano. Con la bandera azul de la ONU en lo alto del blindado, fusiles descargados y las manos lejos de la ametralladora para “dar confianza a los libaneses”, la patrulla militar española atraviesa el pueblo chiita de Kfar Kila, una región que quedará bajo su control la próxima semana.
La misión de esta patrulla de 18 militares es visitar tres puestos de observación de la ONU situados justo en la línea de frontera con Israel en los que dentro de algunos días los cascos azules españoles sustituirán a los militares indios.
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