HEZBOLLAH INSISTE EN DESVINCULARSE DEL ATENTADO CONTRA LA AMIA
Ayer fue el hermano de Ibrahim Berro, a quien los fiscales de la causa por el atentado perpetrado en 1994 contra la sede de la AMIA consideran el autor material del ataque, y hoy el Hizbollah. La guerrilla islámica también desmintió a los investigadores y, al tiempo que insistió en desvincular al grupo de cualquier participación en los hechos, aseguró que el joven murió en el sur del Líbano.
El grupo emitió un comunicado que fue reproducido por la prensa libanesa tras las aseveraciones de los fiscales en Argentina, que el miércoles aseguraron tener probado que Ibrahim Berro fue el suicida que se inmoló para llevar a cabo el ataque contra la AMIA, que dejó 85 muertos, y que tenía vínculos con Hesbollah.
El escrito difundido por la guerrilla islámica sostiene que “el mártir Ibrahim Hussein Berro” formaba parte de un grupo de combatientes que “murieron durante un enfrentamiento entre la Resistencia Islámica (brazo armado del Hezbollah) y las fuerzas de ocupación israelí en el sur del Líbano”.
Al mismo tiempo, el grupo libanés afirma que las acusaciones “son completamente falsas y entran en el marco de la propaganda israelí contra Hezbollah”.
Ayer Abbas Berro, hermano de Ibrahim, ya había desmentido a los fiscales y asegurado que su hermano murió en el Líbano (Edición impresa).
El cuerpo de Ibrahim nunca fue hallado, lo que pareció habilitar la hipótesis que ahora impulsan los fiscales, que el miércoles sostuvieron que ya tenían probada su participación en el atentado. Aunque la hipótesis se venía manejando ya en informes de Inteligencia, presentaron elementos de prueba como para convertirla en una pista judicial más sólida, según ellos “concluyente”.
La reacción en la comunidad judía y entre los familiares de las víctimas fue entre optimista y cauta. El presidente de la AMIA, Luis Grinwald, consideró que era un “avance importante”, mientras que el abogado del grupo de familiares de las víctimas Memoria Activa, Pablo Jacoby, lo planteó como “un importante esfuerzo”.
La investigación viene de un sonoro fracaso, a la vista cuando en el 2003 se decidió la absolución de los cinco detenidos que estaban acusados de ser parte de la conexión local del atentado. En el juicio oral contra esos sospechosos, se confirmaron además muchísimas irregularidades cometidas durante los primeros años de la investigación, que terminaron expulsando de la Justicia al juez original del caso, Juan José Galeano.
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