HICIERON UN BOQUETE, DESACTIVARON LA ALARMA Y SE LLEVARON LAS JOYAS
Una joyería ubicada en pleno centro de la ciudad fue prácticamente desvalijada por un grupo de ladrones que luego de efectuar un boquete en el techo de la misma propiedad y desamar la alarma, abrieron con sopletes tres cajas de seguridad de acero. Del lugar se llevaron diamantes, alhajas y dinero por un valor estimado en un primer momento en medio millón de dólares. Sin embargo desde la seccional 2ª con jurisdicción en la zona su titular aseguró que una vez que declaró el titular del comercio, la cifra se redujo y no llega “ni al medio millón de pesos”. El comerciante declaró en sede policial que no tiene seguro alguno.
El robo fue cometido durante la madrugada del domingo en la joyería Tiffany, situada en Mendoza 1086, a la que los ladrones ingresaron por una puerta lindera -Nº 1084- que conecta a la planta alta del mismo inmueble. Justamente hacia la mitad de esa escalera realizaron un boquete para llegar al entretecho de la joyera, y desde allí ganar el local. La policía sostiene que abrieron desde el interior la puerta del frente del comercio, previo desarme de la alarma, que según destacaron “era muy precaria”. “Sobre todo teniendo en cuenta los valores que supuestamente debía cuidar”, sostuvo uno de los pesquisas. Los delincuentes trabajaron con mucha tranquilidad en la madrugada habida cuenta que el bar lindero con la joyería estaba cerrado por la jornada electoral.
El titular de la seccional 2º Jorge Wollschlejel, sospecha que el hecho fue cometido entre tres y cuatro delincuentes, que actuaron entre cuatro y cinco horas para lograr abrir el boquete en el techo y las tres cajas de seguridad. Lo hicieron luego de ingresar por el frente varios tubos de acetileno y oxígeno para destruir con estos sopletes las cajas fuertes, a las que cortaron en el sector que tienen los cerrojos para violentar finalmente la combinación.
El jefe policial aseguró que “ninguno de los testigos vieron nada” entre ellos un hombre que oficia de sereno de una carpa que está emplazada frente a la joyería, donde protestan desde hace tiempo empleados de Promoción Comunitaria, que funciona en el edificio de Sarmiento y Mendoza.
El jefe de la comisaría segunda confió a Rosario/12 que “ninguna hipótesis está descartada”. Y entre ellas reconoció que trabajan sobre una banda de profesionales que no son locales, porque en Rosario es poco habitual que ocurran este tipo de golpes donde los cortes en las cajas de seguridad son tan prolijos y exactos. “El que lo hizo tiene idea, sabe dónde cortará para abrir una caja fuerte”, señaló.
Además enumeró la apertura de “tres cajas fuertes de dos hojas que había en el lugar desde donde extrajeron 50 mil dólares en efectivo, 80 mil pesos, 10 mil euros, 12 rolex y brillantes por un valor cercano a los 250 mil dólares”. Sin embargo aclaró que el titular del comercio Enrique Ariosti “reconoció en la mañana de ayer que no era esa cifra, sino que tenían en un frasco de plástico brillantes sobre los que no pudo precisar su valor. Por eso decimos que el robo no llega al medio millón de pesos”.
Los ladrones también se llevaron al menos tres armas que había en el local, una escopeta calibre 12.70, una pistola 9 milímetros y un revólver calibre 38. En la joyería Tiffany se realizan operaciones de compra y venta de alhajas, tanto antiguas, de colección, como modernas, además de oro, brillantes y relojes de marca internacional.
Por su parte los investigadores siguen ahora dos datos sugestivos: la alarma colocada que no se condice con el valor que supuestamente debía preservar. Y el hallazgo de un taladro perteneciente al comerciante que fue hallado sobre una de las cajas fuertes. En este sentido remarcaron que los delincuentes fueron cuidadosos en retirarse con todas sus herramientas.
Los pesquisas recordaron que el dueño de la joyería tuvo un incidente con ladrones en enero de 2001, cuando baleó a dos transeúntes que pasaban por Sarmiento y Mendoza al repeler un intento de asalto.
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