HINCHAS DE TALLERES EXHIBIERON SÍMBOLOS NAZIS
En tiempos en los que las expresiones racistas y xenófobas aumentan en todo el mundo del fútbol, y que el jugador de Quilmes Leandro Desábato se vio involucrado en un caso en Brasil, el estadio Olímpico de Córdoba fue escenario de un episodio inesperado: hinchas locales agitaron banderas con cruces esvásticas.
Fueron apenas unos minutos, ya que los hinchas de Talleres saludaron el ingreso de su equipo a la cancha haciendo flamear banderas azules con esvásticas en blanco. Era un puñado de jóvenes que cuando los equipos estaban listos para comenzar el encuentro se desprendieron de las banderas al observar que ingresaban efectivos policiales a la popular.
Según el jefe del operativo policial, se dio orden de detener a quienes portaban las banderas pero no consiguieron identificarlos. El comisario inspector Carlos Morales explicó que: “Cuando descubrimos las banderas mandamos personal policial a la tribuna, y cuando ingresaron, los chicos que las portaban las tiraron al suelo y se perdieron entre los hinchas”. Allí los agentes habrían recogido las banderas como prueba para el sumario.
A pesar de que había 500 agentes para controlar a no más de 3.000 hinchas asistentes al Chateau Carreras, las banderas ingresaron al estadio sin que nadie las vieran y recién fueron observadas cuando las desplegaron .
El número inusual de policías se decidió luego del crimen de un hincha de Talleres tras el clásico con Belgrano y el mal clima que hay entre aquella hinchada y la policía provincial.
El árbitro Pablo Giménez tras el encuentro dijo: “De eso no hablo”. Aunque algunos aseguran que el juez observó las banderas, y que el reglamento le otorga armas como para suspender el partido por hechos de esta naturaleza. En el caso más notorio, en 2001, Ricardo Sugliani suspendió un partido entre Atlanta y Talleres de Escalada por los cantos racistas de los hinchas de Talleres. Según el artículo 270 del Reglamento de Transgresiones y Penas de la AFA, un árbitro puede ser sancionado con suspensión de 7 días a 10 meses si en su informe omite mencionar hechos como el de Córdoba.
Además, en la reciente reforma del artículo 89 se prohíben “expresiones de discriminación de cualquier país, individuo o grupo de personas”. Y los clubes pueden sufrir penas que van desde multas a la desafiliación. Sólo resta saber si esta vez el Tribunal de Disciplina actuará de oficio.
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