Historia de una amistad que comienza
Una entrevista de Clarín disparó el encuentro. Como de costumbre, Ricardo Iorio soltó polémicas palabras y terminó en boca de todos. Aunque esta vez, la sorpresa vino por el lado menos esperado. “Hay una persona dedicada al arte que se llama Flavio Mendoza y, por medio de esta nota quiero que sepa que un pedazo de mi corazón está con él, porque lo amo. Es una buena persona. Pensé en cantarle una serenata”, comentó en una nota publicada el sábado. No era chiste. Era confesión. Y la declaración rebotó en el propio Mendoza, que ahora quiere conocerlo. “Me gustaría estrecharle la mano y conocer más de su trabajo. No soy del palo del rock, pero está buenísimo”. Y siguió: “Nunca sentí que (Iorio) fuera homofóbico, sólo le gusta jugar con las palabras que dice. (…) Yo soy como él, las personas que piensan todo lo que van a decir es porque son prefabricadas. Prefiero alguien que me diga las cosas de frente, a una persona falsa, porque de esas hay muchas en el rubro”.
El líder de Almafuerte y el impulsor de Stravaganza poco parecen tener en común. Uno es metalero, el otro delira por el pop y creció bailando Flashdance. Uno tiene 51 años, el otro 39. Uno ayudaba a su padre en el mercado en el reparto de papas, el otro creció en un circo. Uno llenaba el estadio de Obras Sanitarias, el otro logra récords de tickets vendidos saltando en el agua, pero en Carlos Paz.
Como quiera que sea, el encuentro es inevitable después de las flores que se arrojaron.
El otro posible encuentro podría ser con María Martha Serra Lima después de los elogios de Iorio en la misma entrevista a Clarín: “A ella le brindo mi corazón y todo lo que necesite y, por medio de esta nota, tiene que acudir a mí. Ella es la verdadera voz argentina”, aseguró.
Agua y aceite. Iorio no pasa inadvertido jamás cuando habla. Y ahora derriba prejuicios.
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