HISTORIA GITANA
En pocos días subirá a escena en el Teatro Avenida un espectáculo flamenco que viene de una exitosa presentación en Nueva York. Noche flamenca es el nombre del espectáculo y también el de la compañía, creada hace diez años por Martín Santángelo (director artístico, actor y ex bailaor) y Soledad Barrio, bailaora. En estos días previos a su presentación en Buenos Aires la compañía está viviendo en la boscosa zona de Woodstock (sede del mítico festival de rock), a dos horas de Nueva York. Allí comparten una gran casa de campo, desde la que Soledad Barrio responde a la entrevista telefónica. “¿Queréis callaros?”, es la admonición no muy severa que dirige, apenas comenzado el reportaje, a unos interlocutores invisibles . “Estoy aquí con mis dos niñas; siempre viajo con ellas”, dice Soledad.
Martín Santángelo y vos, además del vínculo profesional, forman un matrimonio.
Sí. Noche flamenca nació hace diez años por la necesidad de hacer juntos las cosas que nos gustaban. Los motivos, entonces, fueron más bien personales.
¿De qué manera comenzaron?
Hace diez años, viviendo en Madrid, viajamos a Nueva York para que yo conociera a la familia de Martín. Su madre fue bailarina de Martha Graham y está relacionada con muchos artistas; así que decidimos también organizar una presentación allí. Martín entonces todavía bailaba —después abandonó por una lesión en la espalda— y queríamos que nos vieran en una actuación juntos. Llevamos un guitarrista desde España y nos prestaron un loft para la función. Fue algo más o menos íntimo, pero gustó muchísimo; a partir de entonces el grupo comenzó a crecer y de pronto nos encontramos con que teníamos una compañía.
¿Cuál es tu propia historia con el flamenco?
Desde que tengo uso de razón quise bailarlo. Me recuerdo diciéndole a mi madre: “Cuando sea mayor mayor seré artista y te compraré un abrigo de pieles”. Siempre lo tuve claro pero empecé a estudiar tarde, a los veinte años.
¿Por qué?
Mi familia es de clase media trabajadora; mi madre, ama de casa; mi padre, taxista. Ellos pensaban que sus hijas tenían que estudiar una carrera; sin embargo, me apoyaron cuando dejé los estudios.
¿Qué te atraía del flamenco, tenías algún contacto con el género?
En España, salvo en Andalucía, no hay mucha afición flamenca. Lo que se escucha más en la radio es la canción española, del tipo de las que cantaba Lola Flores. Cuando no entiendes mucho del flamenco, es una manera de acercarse. Gracias a la canción española, aunque a mí no me guste mucho, fui aproximándome.
¿Qué tipo de espectáculo flamenco es el que hacen ustedes? ¿Tradicional, renovador?
Yo me muevo dentro de los patrones tradicionales. No es una elección intelectual, es lo que me gusta; no critico a los artistas que hacen cosas más modernas, sumando por ejemplo flautas o elementos de danza contemporánea. Todo me parece bien, siempre que detrás haya algo verdadero y sincero, un buen trabajo. Pero en mi caso no me gusta mezclar.
¿En qué consiste el trabajo de Martín Santángelo como director artístico?
Todo lo que hace Martín escénicamente es bastante austero. No le gusta utilizar trucos, de esos que hay mil y que se sabe que provocan un rápido impacto en el espectador: cierto tipo de luces, el sonido muy alto, mucha gente en el escenario saliendo y entrando, movimientos muy rápidos, muchos cajones haciendo percusión. Nosotros somos una compañía pequeña y eso permite también que cada de uno de nosotros tenga su tiempo y pueda expresarse. Volviendo a tu pregunta, él se ocupa de la composición escénica
¿Por ejemplo?
El espectáculo tiene números individuales y otros grupales que arma él. Normalmente en el flamenco los cantaores y guitarristas están siempre atrás. Pero él los mueve mucho en el escenario, de esa manera no están sólo acompañando, sino que tienen una personalidad propia.
¿Cómo está formada la compañía?
Tres bailaores —Isabel Bayón, Antonio Rodríguez y yo—; dos guitarristas —Jesús Torres y Paco Cruz— y los cantaores Antonio Vizarraga y Manuel Gago.
Actualmente hay un buen número de compañías buenas de flamenco, ¿creen que hay algo distintivo o especial en Noche flamenca?
No sé si hacemos algo muy distinto, aunque es cierto que nada es idéntico a otra cosa. Pero creo que nuestro espectáculo está muy vivo, que nunca ocurre exactamente lo mismo de función a función, y eso es muy interesante.
Este contenido no está abierto a comentarios

