HIZO NEGOCIO: BOCA EMPATÓ EN BRASIL
Generalmente, cuando se sufre un traspié doloroso, como el que le tocó vivir a Boca el último domingo frente a River, en la Bombonera, los jugadores derrotados no ven la hora de salir a la cancha, regresar al triunfo y transformar esa caída en un mal recuerdo. No importó, para muchos, si el clásico fue por el torneo Clausura. La revancha inmediata la tuvo ante São Caetano, por el primer partido por los cuartos de final de la Copa Toyota Libertadores. Los protagonistas tenían la necesidad de cambiar la imagen, y si bien no empezaron bien (Boca jugó un muy flojo primer tiempo), terminaron ubicados lejos de Abbondanzieri y haciendo negocio con el 0 a 0.
Los xeneizes arrancaron imprecisos, con errores en los pases en zonas clave, como pueden ser la defensa y el medio campo. Burdisso, Schiavi y Cascini cometieron muchas infracciones cerca del área y le dieron al conjunto brasileño la chance de llegar al gol con algún tiro libre.
El campo de juego estuvo en muy malas condiciones: resbaloso y con pozos. La pelota picó mal hasta en las áreas. Boca, quizás un poco condicionado por esto, no presionó en la zona de volantes, donde lo hace habitualmente. Clemente Rodríguez apenas si cruzó un par de veces a campo brasileño. Los jugadores de São Caetano, en cambio, se movieron más cómodos, más veloces y mostraron su superioridad por los laterales Anderson Lima y Triguinho. Gilberto probó desde afuera con un zurdazo que se fue al lado del palo derecho; Somália también contó con situaciones, aunque no muy claras, y Abbondanzieri tuvo bastante trabajo rechazando envíos aéreos con los puños.
Los problemas del equipo de Bianchi estuvieron, sobre todo, en la gestación de la jugada. No hubo enganche clásico ni tampoco un volante que se hiciera cargo de los desplazamientos del equipo. Y eso obligó a Tevez a retroceder muchos metros. Guillermo Barros Schelotto jugó poco y nada y se la pasó protestándole al árbitro.
Todo el equipo estuvo muy por debajo del nivel que se veía antes de la derrota con River. Una muestra de esto es que el único tiro al arco de Boca fue a los 21 minutos con un remate del Mellizo que se fue muy desviado.
El conjunto brasileño mereció algo más, pero careció de decisión en el área, en los sectores donde Schiavi y Burdisso (aunque con problemas) lograron rechazar.
En el segundo tiempo Boca mejoró. Se adelantó Fabián Vargas (la figura del partido), el equipo tuvo más control del balón y pudo marcar la diferencia con un centro de Clemente Rodríguez que el arquero Silvio Luiz rechazó en la línea, cuando Tevez quedaba solo para anotar el 1 a 0. Antes, el volante colombiano había probado con un remate de derecha. El Nº 9 se entendió nuevamente con Rodríguez, pero su remate de zurda se fue sin dirección.
Sao Caetano aflojó en su presión y los laterales no atacaron tanto como al principio; por eso el DT puso a Warley por Somália para buscar más presencia en el ataque, pero recién sobre el final tuvo la única chance con un cabezazo que fue salvado entre Abbondanzieri y el palo.
Boca, que había comenzado mal, terminó sin sobresaltos, lejos de Abbondanzieri y en campo rival. Quizá, para redondear una noche mejor, le faltó un poco más de juego, de desequilibrio. Después del traspié con River, el punto le sirve al equipo de Bianchi, sobre todo teniendo en cuenta la revancha del martes próximo. Para empezar su participación en los cuartos de final, hizo negocio.
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