HOLANDA MOSTRÓ UN ROTUNDO RECHAZO A LA CONSTITUCIÓN EUROPEA
Después de Francia, Holanda se convierte en el segundo país de la Unión Europea cuya población ha rechazado el proyecto de primera Constitución de la Europa unida.
La participación ascendió al 62% del cuerpo electoral, según un sondeo realizado por el instituto demoscópico Interview-Nss a petición de la televisión pública, al cierre de los colegios electorales.
Por su parte, un sondeo anunciado por la televisión pública holandesa NOS, indica que el nivel tan elevado de participación obligará al Parlamento a considerar vinculante el resultado.
Por su parte, el primer ministro holandés, Jan-Peter Balkenende, reconoció hoy que el “no” ha ganado hoy en el referéndum celebrado en Holanda para la ratificación de la Constitución europea.
La antesala
Según el instituto demoscópico Interview-Nss, la participación en el referéndum sobre la Constitución europea que se celebra hoy en Holanda -el primero de su historia moderna- fue más alta que durante las elecciones europeas de junio pasado, cuando un 39,1% de los ciudadanos holandeses acudió a las urnas.
Por su parte, consciente de que Europa tiene hoy los ojos puestos en Holanda, el primer ministro, el democristiano Jan Peter Balkenende, mostró su esperanza de que los holandeses no se dejen llevar por las predicciones negativas de los sondeos, saquen sus propias conclusiones y voten “sí”.
“Es de gran importancia que Holanda, como país fundador de la Unión Europea, dé hoy una señal positiva”, declaró Balkenende en una entrevista concedida a la radio pública holandesa, Radio 1.
El referéndum holandés es seguido con aprensión en los demás países miembros de la Unión Europea (UE) y fuera de ella, y cientos de periodistas y cámaras se instalaron hoy en La Haya para seguir de cerca el desarrollo de esta consulta popular.
Los últimos sondeos publicados antes de la votación revelaron anoche un repunte del “sí”, aunque el “no” seguía siendo predominante, con un 54% de los votantes.
Al contrario que en el caso francés, el referéndum en Holanda no es vinculante, lo que significa que el Parlamento le otorga un mero carácter orientativo.
No obstante, los partidos se han comprometido a respetar el veredicto popular, si es suficientemente representativo.
Al alcanzar la participación de al menos el nivel del 30%, se espera que la Cámara Baja, que es el órgano que tendrá que ratificar la Constitución, asuma el resultado de la consulta.
El “no” en Holanda ha aglutinado durante la campaña a un amplio espectro político, desde la derecha a la izquierda radical, pasando por el centro y la izquierda alternativa, así como grupos protectores de animales.
Los votantes del “no” han reclamado una mayor cercanía de la clase política a los ciudadanos, reivindicación que, sostienen los detractores del Tratado, está muy lejos de reflejarse en un gobierno asentado en Bruselas.
Asimismo, argumentan que la Constitución tendrá como consecuencia la pérdida de influencia de los países pequeños, como Holanda, en la toma de decisiones europeas, a la vez que Holanda perdería aspectos de su propia identidad.
Por su parte, los partidarios del “sí” defienden que la Constitución respeta las realidades nacionales, otorga derechos universales a los ciudadanos, transparencia y más democracia a la UE y le ofrece unidad, siendo de esta manera una garantía para la paz en el continente.
La victoria del “no”, predicha por los sondeos, en un principio no tendría consecuencias políticas directas, ya que Balkenende sostiene que el referéndum no es un barómetro para su gabinete.
El segundo Gobierno del democristiano Balkenende, que entró en funciones en 2003, está formado por una coalición de democristianos (CDA), liberales de derechas (VVD) y demócrata-liberales (D66).
La campaña gubernamental del “sí” ha recibido críticas de políticos como el ex primer ministro democristiano Ruud Lubbers, quien la consideró tardía.
Además, la ministra de Transporte, Karla Peijs, criticó hoy en la radio holandesa, Radio 1, que algunos miembros del Gobierno hayan recurrido a argumentos que generan miedo para defender la Constitución.
El Parlamento analizará mañana los resultados del que es el primer referéndum de la historia moderna de Holanda.
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