HORAS DECISIVAS EN BOLIVIA
Los legisladores bolivianos se reunirán hoy para decidir si aceptan la renuncia del presidente Carlos Mesa y quien podría ser su sucesor tras semanas de protestas indígenas y un creciente clamor por elecciones anticipadas que pongan fin a una crisis que amenaza desembocar en una guerra civil.
El Congreso probablemente acepte la renuncia de Mesa, quien fracasó en su intento por aplacar las demandas de grupos indígenas que piden la nacionalización de sus reservas de gas y petróleo. Pero los bolivianos están preocupados por quien será el elegido por los legisladores para gobernar la nación más pobre de toda Sudamérica.
Según la constitución, el presidente del Senado Hormando Vaca Díez debería asumir al frente del ejecutivo. Si renunciara a ejercerla, el presidente de la cámara de diputados y el de la Corte Suprema son quienes le siguen en la línea sucesoria.
Los líderes indígenas y muchos bolivianos no aceptan a Vaca Díez y reclaman elecciones anticipadas.
“La opinión de los consultados es que se convoque a elecciones generales anticipadas para encontrar un nivel de equilibro político y democrático”, dijo la Iglesia en un comunicado a última hora del miércoles, tras días de negociaciones para poner fin a la crisis.
En tanto, centenares de campesinos marchan desde las vecinas provincias de Cochabamba y Potosí hacia Sucre para impedir la asunción del actual presidente del Congreso, Hormando Vaca Díez, primero en línea de sucesión de Mesa.
Las protestas en la oriental provincia de Santa Cruz suspendieron la producción en varias plantas petroleras controladas por firmas extranjeras.
FUERTE OPERATIVO DE SEGURIDAD
Unos 2000 efectivos policiales y militares controlaban las entradas a la ciudad de Sucre, los ocho accesos a la Plaza de Armas y las puertas de la ‘Casa de la Libertad’.
El primer control se instaló en las puertas e interiores de la ‘Casa de la Libertad’, un antiguo edificio colonial construido hace más de dos siglos, donde en 1825 criollos y mestizos altoperuanos reunidos en asamblea fundaron Bolivia a despecho del poder de Madrid.
El segundo está emplazado en las esquinas de la Plaza 25 de Mayo, cerrada al tráfico de vehículos y peatones.
El tercer anillo de seguridad se erige en un perímetro de 200 metros alrededor de la Plaza y, el cuarto y más importante, en las cinco entradas a Sucre.
También se controla el acceso por tres rutas que unen a Sucre con el área rural, habitado mayoritariamente por indios quechuas.
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