HOSPITAL ALASSIA: PLANTEO DE ALGUNOS PADRES SOBRE EL ALOJAMIENTO
Un grupo de padres que tiene a sus hijos internados en la Unidad de Terapia Intensiva del hospital de Niños Dr. Orlando Alassia decide permanecer viviendo en un pasillo contiguo, hasta tanto la salud de sus niños mejore.
A pesar de que se les ofrece alojamiento en la Casita de las Madres, ubicada detrás del hospital, sobre Salta al 4100, prefieren dormir en reposeras en ese pasillo -por donde pasa mucha gente al estar al lado de la Guardia-, debido a que cuestionan el reglamento de aquella morada.
“La casa es sólo para las madres y acá están casi todos los papás acompañándonos. Además, si sos de la ciudad no te dejan ir ahí, ni a bañarte, sino que tenés que volver a tu casa, y hay gente que vive lejos del hospital”, plantearon a El Litoral.
Aseguraron que prefieren permanecer allí, con la incomodidad que significa dormir en una reposera, con los pies levantados sobre las sillas del pasillo, y permanecer todo el día en aquel lugar, porque “siempre te están llamando de la terapia si hay alguna urgencia, a pesar de que sólo podemos entrar después del mediodía y de las 21”.
Insistieron en que “queremos tener un lugar cerca porque la Casa de las Madres queda allá enfrente, cruzando la calle, en la esquina, y queremos estar acá, con los papás”. Al respecto, agregaron que “si tenés que vivir en la casa tenés que cumplir horarios y muchos reglamentos: para bañarte, para comer, desayunar, levantarte, ir a dormir, no podés recibir visitas. A veces nosotras estamos mal y necesitamos estar con alguien y no podemos estar encerradas ahí”.
Los padres aseguraron que ese sector “es el que tenemos los papás para dormir y comer y no tenemos dónde bañarnos. Tenemos que usar los baños que están en la Guardia y se quejan porque dicen que los papás de Terapia los ensuciamos. Además, tenemos problemas con la gente que pasa o a la encargada de la limpieza que les molesta si lloramos o si nos reímos. Continuamente pasa gente, desde la madrugada para buscar turnos porque entran por la Guardia, ya que la puerta principal está cerrada”.
Por último, advirtieron que “tuvimos problemas con la gente de limpieza y tuvimos que limpiar nosotros durante dos o tres días. Ellos decían que ensuciábamos mucho, pensando que somos los únicos que estamos acá y no tienen en cuenta la gente que pasa para la Guardia, la farmacia o rayos”.
Y agregaron: “De los médicos y enfermeros no tenemos nada que decir porque están haciendo lo imposible por salvar la vida de nuestros hijos, pero no ocurre lo mismo con el personal de limpieza y la cocina”.
Explicación del hospital
El Litoral también dialogó con Fabiana Roa, representante de la comunidad en el consejo de administración del Alassia, y encargada de la Casita de las Madres de este hospital.
Recordó que “la puesta en funcionamiento de la Casita costó mucho sacrificio pero no las conforma. El familiar del paciente está nervioso y mal, sólo tiene la cabeza en sus hijos y toman a mal alguna orden de un empleado, lo que no quita que algunos no sepan tratar a las personas”.
Tras asegurar que la limpieza del pasillo de la Terapia siempre la hace el personal, mencionó que los padres sólo limpian lo que ellos ensucian, cuando no colocan los residuos en los cestos que les hemos colocado.
En relación al reglamento interno de la Casita, al que sus ocupantes deben adaptarse, Roa planteó que “sirve para ordenar su funcionamiento y no es tan estricto. Las mamás pueden bañarse, ver televisión, comer cosas dulces que preparan las otras mamás. Todas las tareas están distribuidas”.
Fabiana Roa informó que la Casita está ubicada a 50 metros del hospital y está comunicada con dos teléfonos con la Terapia. Pero -observó- hay mamás que no quieren cortar el lazo con este servicio del hospital y permanecen en el pasillo. Sus hijos están en manos de los médicos y no van a solucionar nada estando allí. Además, no pueden estar sin bañarse (algunas llevan horas y días sin hacerlo) y creo que se trata de una cuestión cultural.
La Casita cuenta con 16 camas (de las cuales 8 están ocupadas actualmente) y, cuando no da abasto -aclaró Roa-, las mamás acomodan colchones en el piso y se arreglan. Tiene calefacción, de manera que no pasan frío por más que estén en el piso.
Por último, aclaró que las mamás de la Terapia y la Neonatología pueden estar en la Casita de las Madres, incluso si viven en nuestra cuidad, al tiempo que aseguró que hasta se llegó a dar alojamiento a mamás con hijos golpeados que no tenían a dónde ir. “Las mamás que conocen la Casita no quieren irse después”, concluyó.
También para padres
Desde el consejo de administración del hospital de Niños Dr. Orlando Alassia se informó que actualmente existe un proyecto de ampliación de la Casita de las Madres, de manera de poder albergar a más mamás, y la Cámara de Diputados debe analizar un proyecto de ley para entregar al hospital los dos terrenos lindantes a la Casita y el salón de Usos Múltiples (que se está terminando de construir, con fondos de la Embajada de Alemania), para edificar la Casa de los Padres y un lugar para que se alojen los profesionales que vienen de otras ciudades para realizar residencias pediátricas en el Alassia.
Este contenido no está abierto a comentarios

