HOSPITAL JUJEÑO ATIENDE 3.500 PARTOS Y 3.000 SECUELAS DE ABORTO AL AÑO
Hospital jujeño atiende 3.500 partos y 3.000 secuelas de abortos al año
En el Hospital Pablo Soria de la capital jujeña, el más importante de la provincia, se atienden por año 3.500 partos, pero también en ese lapso unas tres mil mujeres llegan para ser asistidas por afecciones vinculadas con abortos caseros.
Marcos Cachau, médico de la maternidad del centro asistencial provincial, precisó ayer que “por el quirófano pasan unos tres mil abortos al año”, en referencia a las pacientes derivadas por complicaciones de prácticas caseras.
“A los 3.500 partos que hacemos en el hospital los tenemos registrados: sabemos la cantidad de partos normales, cesáreas, enfermedades de la mujer embarazada. Pero de los abortos no tenemos información porque no existe un registro informatizado”, se lamentó.
En estos últimos casos, agregó, “viene una mujer, se inscribe informalmente, luego se le hace un raspado y se registra en su historia clínica”, pero “la recuperación de esos antecedentes es extremadamente difícil, tanto sea porque no se entiende la letra del médico, por que dan un nombre falso o porque figuran con el nombre de casada y no el de soltera”.
Según el profesional, “no registrar este tipo de información, a esta altura, es rayano en la impunidad. Diría que estamos haciendo una histerectomía y media (extirpación del útero) por semana por causas de aborto”.
“Proyectado, son 100 mujeres al año a las que les sacamos el útero, de las cuales castramos a la mitad, le sacamos los ovarios. Hacerle eso a una muchacha de 25 años, dejarla sin sus hormonas, es marchitarla, es una cosa terrorífica”, indicó
Destacó que “si los médicos denunciamos a la mujer a la que sacamos el útero, a la que castramos, va presa”, pero cuando no se reporta el caso “también corremos riesgos porque estamos obligados a hacer la denuncia”.
Tampoco se registran en el hospital ese tipo de casos porque “se viene haciendo así, es una manera de trabajar en la que no existe un compromiso del médico asistencial de mirar su entorno”. Cachau advirtió que esa información “debiera ingresar en una computadora y generar datos que, para el que toma decisiones en salud, serían extremadamente útiles”.
Señaló que, según un estudio realizado en el hospital en 2002, “de las 20 madres que murieron, 16 fueron por abortos”, por lo tanto el 80 por ciento de la mortalidad materna fue por esa causa, “cuando la media nacional era del 50 por ciento”.
Se trata, dijo, de la “patología que el Estado menos atiende y donde más indefensa está la mujer”.
Advirtió que la interrupción del embarazo concretada por un médico particular “cuesta entre 500 y 700 pesos y la gente más vulnerable, más humilde, no tiene ese dinero. Entonces, recurre a métodos caseros, como meterse una sonda, ponerse un tallo de perejil, ir a la frontera con Bolivia donde es un poco más barato, y ahí está el riesgo. Le costará a la mujer unos 50 pesos, o 15 pesos, pero luego surgen las complicaciones, y esa patología recae en nosotros”, señaló.
Recordó que recientemente atendió a una mujer de 29 años con el útero perforado a quien debió efectuarle una histerectomía, de forma tal que ahora tiene que hacer un reemplazo hormonal hasta los 50 años, cuando corresponde la menopausia.
Deberá costear “20 años con hormonas que cuestan 50 a 60 pesos por mes. Es muy difícil que un paciente hospitalario tenga 60 pesos por mes para evitar los efectos de una menopausia a los veintipico de años”, advirtió. “Entonces, esa mujer va a ser una viejita, con riesgo de osteoporosis, sequedad de la piel, falta de libido, aparte de no poder quedar embarazada. Es un drama, es una cosa muy seria”, concluyó.
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