HOSPITALES: LOS PAROS CASI NO SE SINTIERON, PERO ANUNCIARON MÁS
Con un paro de 24 horas de los no médicos en los hospitales Ramos Mejía, Alvarez y Gutiérrez y el anuncio de otro para el miércoles, el conflicto de la salud porteña sumó un nuevo día de protestas. Sin embargo, la medida casi no afectó ayer la atención de los pacientes.
El paro fue convocado por la asamblea de trabajadores autoconvocados, enfrentada a la conducción de SUTECBA y ATE, los dos gremios con mayor representación en los hospitales porteños.
Ninguno de los dos sindicatos, que agrupan a enfermeras, técnicos y administrativos, avaló la medida de fuerza, que se hizo en reclamo de una recomposición salarial que lleve el sueldo básico a $ 1.500 y a $ 20 la asignación por año de antigüedad.
La falta de apoyo se sintió en pasillos y salas de espera de los tres hospitales, recorridos por Clarín. “Tenía turno y me atendieron sin problemas”, contó Catalina Romero, paciente del Ramos Mejía. En el Gutiérrez hubo más demoras, pero las consultas se hicieron igual. “Teníamos hora a las 12 y recién nos llamaron a las 14”, se quejó Eva Patiño. “Aprietan a la gente para que no pare”, denunció Carolina Palacios, delegada del hospital infantil.
La comisión interhospitalaria de autoconvocados calculó una adhesión de entre el 50% y el 80% al paro. En un comunicado de prensa, la Secretaría de Salud porteña, en cambio, informó que “el Alvarez funcionó con absoluta normalidad. En el Ramos Mejía y el Gutiérrez se registraron ausencias en laboratorio, radiología, turnos y extracciones, que fueron cubiertas por otros trabajadores”. El director de Atención de la Salud, Alejandro Ciancio, aseguró que no se reprogramaron estudios ni operaciones: “Trabajamos en red con los otros hospitales, pero no hubo necesidad de recurrir a ellos”.
Después de marchar desde los tres hospitales hasta la sede del Gobierno porteño, los autoconvocados decidieron un nuevo paro el miércoles. La medida de fuerza se repetirá en los tres centros de salud y amenazan con extenderla a otros. “El martes va a haber asambleas en el Durand y el Penna y es posible que también se sumen al paro del miércoles”, confirmó Claudio Gómez, delegado del Ramos Mejía. Ese mismo día, dicen los delegados, también habría un paro de residentes en todos los hospitales en reclamo de un aumento.
La asamblea interhospitalaria se hizo en un lugar de peso simbólico: el Garrahan, en donde una seguidilla de paros de no profesionales complicó la atención por más de dos semanas. El conflicto comenzó a destrabarse cuando el Gobierno ofreció un aumento de $ 300. Ayer ATE firmó el acuerdo en Trabajo (ver Por el Garrahan…).
Sin embargo, según aseguraron gremialistas y funcionarios, al paro de ayer todavía le falta para parecerse al del Garrahan. Por lo pronto, porque no cuentan con el apoyo de ninguna central sindical. “Resulta increíble que salgan a pedir aumentos cuando a partir del 1° de mayo comienza a regir un aumento que ya conseguimos en paritarias”, dijo a Clarín el secretario gremial de SUTECBA, Alejandro Amor. El sindicalista explicó que, a partir del mes que viene, el sueldo mínimo de todos los estatales porteños será de $ 1.038. “Un auxiliar de enfermería va a ganar $ 1.160 más la antigüedad, una enfermera profesional, $ 1.300 y una universitaria, $ 1.538”.
SUTECBA es el sindicato con mayor representación en los tres hospitales que pararon ayer. Le sigue ATE con una parte pequeña de la plantilla del Alvarez y del Ramos Mejía. Pero el sindicato enrolado en la CTA tampoco respaldó la medida. “En abril, cuando el Gobierno ofreció el aumento, todas nuestras asambleas votaron por unanimidad levantar el plan de fuerza”, señaló el líder nacional de ATE, Pablo Micheli. Los autoconvocados dicen estar ya buscando consensos para sortear la falta de respaldo de sus propios sindicatos. De eso dependerá que el próximo miércoles el paro se haga sentir.
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