HOSPITALES PÚBLICOS TOMADOS Y HUELGA GENERAL EN URUGUAY
La salud pública uruguaya navegaba ayer a la deriva al ingresar en su 16° día de huelga ininterrumpida. Se trata de una crisis signada por sueldos que no alcanzan los 200 dólares mensuales, y reflejada en al menos 5 hospitales tomados, miles de empleados públicos y médicos de paro en reclamo de una mejora salarial, y un primer muerto, un paciente psiquiátrico que, al parecer, fue una víctima del conflicto.
El cuadro generado a partir de las huelgas del Sindicato Médico del Uruguay (SMU) y de la Federación de Funcionarios de Salud Pública (FFSP) promete empeorar hoy con un paro general de 24 horas convocado por la central obrera Plenario Intersindical de Trabajadores-Convención Nacional de Trabajadores (PIT-CNT), en contra de la política salarial del gobierno y en solidaridad con la huelga por tiempo indeterminado de los trabajadores de la salud.
El PIT-CNT decidió además para hoy realizar actos de protesta frente a cinco hospitales ocupados, cuatro en Montevideo y uno en Ciudad de la Costa (25 km al este de la capital), según anunció el dirigente sindical Juan Castillo. Será la sexta medida de fuerza de este tipo contra la política económica del gobierno del presidente Jorge Batlle, quien asumió el 1° de marzo de 2000 y debe finalizar su mandato el 1° de marzo de 2005.
Como trasfondo de esta crisis, se puede percibir la vapuleada coyuntura uruguaya, con una economía que el año pasado se contrajo 10,8%, devorando el crecimiento logrado en los 90. Atado a las exigencias del FMI, el presidente Batlle enfatizó el lunes que la prioridad del gobierno es el equilibrio de las cuentas del Estado y que no habrá más dinero para ofrecer a los huelguistas.
Tanto los casi 13.000 funcionarios de la salud como los 4.200 médicos en huelga reclaman un aumento de 2.000 pesos (unos 68 dólares), pero el gobierno, que llegó a ofrecer hasta un 38% de aumento, ha dicho que no puede llegar a esa cifra. Los sueldos promedio oscilan en los 170 dólares mensuales.
Salud Pública tiene a su cargo la atención médica de 1,7 millón de personas en Uruguay, más del 50% de la población total del país, de 3,38 millones.
A través de un comunicado y en respuesta a las exigencias de mejoras salariales de los trabajadores de la salud que buscan un desembolso extra anual por parte del Estado de unos 8 millones de dólares, el gobierno aseguró que “el Ministerio de Salud Pública agotó la totalidad de sus recursos” y que por encima de las ofertas presentadas las semana pasada —rechazadas por los sindicatos— “no existe ninguna posibilidad de obtener más recursos para mejorar los incrementos ofrecidos”.
Al no llegar a un acuerdo con el gobierno, la FFSP puso fin este miércoles a una tregua pactada con una comisión mediadora parlamentaria, y ocupó el hospital Saint Bois, ubicado en los suburbios de Montevideo. Con éste son cinco los hospitales tomados, de los 25 incluidos en el plan de lucha. En el Saint Bois se encuentran internados 120 pacientes psiquiátricos, enfermos de tuberculosis y de sida.
El conflicto entre los gremios y el gobierno se agudizó el martes con la aparición en el hospital psiquiátrico Teodoro Vilardebó, ocupado desde hace dos semanas, de un paciente de 22 años muerto por ahorcamiento fuera del cuarto donde estaba internado.
El Ministerio de Salud Pública ordenó que la plana mayor del centro psiquiátrico retome el control del hospital —lo que no se logró a causa de la oposición del personal— y se inicie una urgente investigación administrativa.
Alfredo Silva, dirigente de la FFSP, declaró que ante la muerte del paciente “seguimos los procedimientos habituales, llamamos a la policía y vino una jueza”, y anunció que el personal permanecerá en el hospital “aunque las autoridades se hagan presentes”.
Horas antes, el ministro de Salud Pública, Conrado Bonilla, había advertido que si la FFSP ocupaba un hospital más “el diálogo se romperá”, y el gobierno aplicará la declaración de “servicio esencial” a la atención médica pública, lo que le permitirá retomar el control de los hospitales, donde sólo se atienden urgencias.
Si el gobierno toma esa decisión, podría producirse la desocupación por parte de la policía de los centros que están bajo control de los huelguistas, lo que abriría las puertas al fantasma de enfrentamientos.
Desde el sindicato de los médicos explican que “Uruguay tiene una gran deuda con la salud pública. Del dinero que el país dedica a la salud, —1.100 millones de dólares, aproximadamente 9% del Producto Bruto Interno—, sólo la cuarta parte, 275 millones de dólares por año, se vuelca al sector público”.
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