HOY COMIENZARON A REGIR LAS MEDIDAS QUE RESTRINGEN LA FAENA VACUNA
A partir de hoy comenzarán a regir las medidas de restricción de faena dispuestas por el gobierno nacional que tendrán un fuerte impacto tanto en la producción ganadera, como en los mercados y en el consumo.
Los límites impuestos determinan que entre hoy y hasta el 15 de diciembre no se podrán enviar a faena animales cuyo peso esté por debajo de los 260 kilos. Desde el 16 de diciembre y hasta el 31 de enero el pesaje mínimo de la faena será de 280 Kg. y a partir del 1º de febrero se vedará la faena de animales cuyo peso se encuentre por debajo de los 300 kilos.
Por ello, como informó el diario Clarín, en las próximas horas, supermercados y carnicerías deberán comenzar a desmantelar todo su andamiaje publicitario y comercial en torno a la cotizada “carne de ternera”. Quienes consuman habitualmente esos cortes o aquellos que buscan carne de ternera para el asado del fin de semana, tendrán que comenzar a acostumbrarse a consumir carne de novillo, la categoría inmediata superior que sí podrá faenarse pero que, como se sabe, su carne suele no ser tan tierna como la de ternera.
Los pronósticos respecto del impacto que tendrá la medida varían. Algunos consignatarios auguraron que en el corto plazo la decisión oficial tendrá un efecto inverso al buscado, ya que en lo inmediato habría un faltante de ganado, debido a las dificultades de los ganaderos para adaptarse a la nueva exigencia. En consecuencia, subirían los precios de la carne.
En Agricultura descreen que eso vaya a suceder. Campos, por el contrario, señaló que el nuevo peso mínimo provocará una disminución en los precios promedio de la carne, ya que los cortes de ternera se venden con sobreprecios respecto de los que provienen de otras categorías. Ese diferencial viene desde los vacunos a pie.
El viernes, en Liniers, los terneros cotizaban a 2,70 pesos por kilo vivo, cuando los novillos lo hacían a 2,40.
Lo cierto es que la drástica decisión puede afectar a muchos consumidores, sobre todo de buen poder adquisitivo, que en los últimos años se acostumbraron a paladear los tiernos cortes de animales muy jóvenes.
Los terneros/as, hasta ahora, se faenaban con entre 210 y 240 kilogramos, la mitad de lo que pesan los novillos al llegar al matadero. La consecuencia era que de un ternero se obtenían de 110 a 140 kilos de carne, cuando ese mismo animal podía aportar de 230 a 260 kilos ya maduro.
En agosto, la Secretaría de Agricultura decidió poner fin a esa situación. Como primer escalón, dispuso que desde mañana no puedan ir al matadero, bovinos con menos de 260 kilos, es decir que desaparecerá la oferta actual de terneros. Este peso mínimo subirá en diciembre a 280 kilos y llegará a un nuevo piso de 300 kilos a fines de enero. “No hay marcha atrás. Necesitamos producir más carne y esta es una manera rápida para hacerlo”, dijo el secretario Miguel Campos.
El Gobierno tiene varios recursos para hacer cumplir la medida. Por un lado, ya anunció que no extenderá DTA (Documento para el Tránsito de Animales) cuando el peso de los vacunos sea inferior al requerido. Por otro lado, Agricultura monitoreará de cerca los mercados ganaderos, empezando por el de Liniers. De todos modos, se aclaró que habrá quince días de tolerancia.
La disposición impactará en varios flancos. El consumidor, por un lado, ya no encontrará en las góndolas la nutrida oferta de cortes de ternera, que representaba -según datos oficiales- poco menos del 10% del total de carne. Los canales de venta, mientras tanto, tendrán que agudizar su ingenio para diseñar un nuevo marketing para la carne. Como la categoría menor estará prohibida al menos durante seis meses, seguir vendiendo “carne de ternera” sería incurrir en un engaño a sus clientes.
A mediano plazo, el Gobierno prevé que la producción de carne crezca en 115.000 toneladas por año, ya que se obtendrían más kilos con igual número de animales sacrificados. Se trataría de un salto del 5% respecto de las casi 3 millones de toneladas de carne producidas en la actualidad.
GRIPE AVIAR Y AFTOSA
En otro orden, el titular de la Dirección General de Aduanas (DGA), Ricardo Echegaray, dictó una serie de medidas de control conjunto con el Senasa para evitar el eventual contagio de la gripe aviaria y la fiebre aftosa.
La resolución se produce, simultáneamente, con la decisión del Senasa de declarar el estado de alerta sanitaria en todo el territorio nacional.
Fuentes del Ministerio de Salud confirmaron la estrategia llevada adelante por el Senasa, con la coordinación de la cartera.
Por lo tanto, se prohibirá el ingreso al país de animales, residuos orgánicos y otros productos de riesgo sanitario transportados por pasajeros. Las medidas serán aplicadas juntamente con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Alimentaria (Senasa).
La medida adoptada por la Aduana busca prevenir estas enfermedades por medio de la prohibición del ingreso de animales, residuos orgánicos y otros productos de riesgo sanitario.
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