HOY DEFINEN EL INCREMENTO DEL SUELDO MÍNIMO A $630
Un grupo de representantes de entidades empresariales y de las centrales obreras se reunirán hoy, por la tarde, en la llamada “comisión de salarios”, para terminar de consensuar detalles del incremento del sueldo mínimo, que se aprobaría mañana en el plenario del Consejo del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo. Esa comisión depende del Consejo y es la que formalmente debe elevar las propuestas referidas a la remuneración mínima.
El aumento de $450 a 630 se haría en tres etapas: en forma inmediata, la variable pasaría a 510; luego, quedaría en 570, y, finalmente, en 630. Según el acuerdo que los empresarios dicen estar dispuestos a firmar, estos dos últimos incrementos se producirían en julio y septiembre. Sin embargo, los dirigentes sindicales insisten en que el aumento, si bien por etapas, se haga efectivo de manera más rápida, en los próximos dos meses.
Por separado, el Gobierno analizará otras medidas que tenderán a incrementar el poder adquisitivo de los asalariados: un aumento del ingreso mínimo para pagar el impuesto a las ganancias y un alza del salario tope para cobrar asignaciones familiares. El objetivo mínimo es evitar que, por efecto de las últimas mejoras dadas a los salarios, un grupo de trabajadores deje de tener ese derecho de cobrar por su familia.
De la reunión preliminar que habrá hoy por el salario mínimo participarán, por el sector empresarial, Horacio Martínez, de la Unión Industrial Argentina; Adelmo Gabbi, vicepresidente de la Bolsa (reemplaza al asesor laboral de la UIA Daniel Funes de Rioja, que se encuentra de viaje); Carlos Wagner, presidente de la Cámara de la Construcción, y Ovidio Bolo, delegado de la Cámara Argentina de Comercio. La representación sindical, en tanto, estará integrada por los dirigentes de la CGT Hugo Moyano, Juan Manuel Palacios y José Luis Lingeri, y el representante de la CTA, Pedro Wazejco
ACERCAMIENTOS
El Ministro de Trabajo, Carlos Tomada, junto con parte de su gabinete, mantuvo ayer dos encuentros con representantes de entidades que son parte del Consejo. Por un lado, recibió al presidente de la UIA, Héctor Méndez, y a otros dirigentes de esa entidad; al presidente de la Cámara de Comercio, Carlos de la Vega; al directivo de la Cámara de la Construcción, Gregorio Choddos, y al presidente de la Unión de Entidades de Servicios, Jorge Alvarez.
Después de esa reunión fue el turno de la CGT, que envió una delegación integrada por Moyano, Lingeri y Palacios.
Hoy, además de la reunión de la comisión de salarios, que se hará a las 17 en la sede de la cartera laboral, continuarán los encuentros del ministro. Por la mañana será el turno de la CTA y, por separado, de las entidades empresariales del agro. Por la tarde irán las representaciones de los bancos y de la Bolsa de Comercio.
Referentes del sector empresarial consultados por LA NACIÓN admitieron que prestarán acuerdo al incremento del salario mínimo a $ 630, aunque requerirán que se realice en cuotas. “Nosotros ya manifestamos la voluntad de sentarnos a la mesa”, ratificó ayer Méndez.
El efecto en el costo de las empresas será básicamente por las contribuciones a la seguridad social, ya que el incremento, en la práctica, implicará reconocer como parte de la remuneración mínima las sumas no sujetas a aportes que los empresarios ya están obligados a pagar. En primer lugar se incorporarán $ 60, que, en la práctica, ya están desde los salarios de abril formando parte de la base remunerativa. Las otras dos cuotas, de 60 cada una, absorberán los 100 no remunerativos que se decretaron con vigencia desde enero pasado. Los 20 de más son para evitar un efecto negativo en los bolsillos de los trabajadores, ya que sobre los 120 se descontarán aportes sociales.
Tras la reunión de ayer por la tarde, una fuente de la CGT dijo a LA NACIÓN que la presencia sindical “fue cumplir con una formalidad”, e insistió en que, tal como informó el sábado este diario, ya hubo un acuerdo político entre Moyano y Lingeri con el presidente Néstor Kirchner, para elevar el salario mínimo.
La central obrera no quiere entorpecer su relación con el mandatario, y prueba de ello son dos definiciones que ayer dieron sus dirigentes: una es que, si los representantes de la CTA en el Consejo vuelven a pedir un mínimo de $740, la CGT se mantendría en sus 630.
Un argumento para aceptar esa cifra es que, sumada a las asignaciones familiares, se acerca bastante al monto del ingreso básico que requiere una familia tipo para no caer en la pobreza.
El otro punto que “no dividirá a la CGT con el Gobierno” es el alivio de la carga por Ganancias. Moyano reclamó que el salario mínimo para comenzar a tributar, que hoy es de una cifra cercana a los $ 2200 para un trabajador casado (si es un soltero esa base es de unos 1.800), se eleve a $3.500.
Pero lo más probable es que el Gobierno conceda un aumento que llevaría ese mínimo a $2.900 o 3.000. Y los sindicalistas apoyarían igualmente esa decisión.
El incremento de la base imponible de Ganancias fue planteada también ayer por las entidades empresariales, según comentaron a LA NACIÓN Alvarez y Choddos. Además, se planteó la necesidad de mejorar el esquema de asignaciones familiares, que permite elevar ingresos sin afectar los costos de las empresas.
Los empleadores aprovecharon la oportunidad para llevarle al Ministro otras preocupaciones, como las demoras en definir un nuevo régimen de riesgos del trabajo luego de las tachas de inconstitucionalidad que recibió la ley vigente; los costos de la indemnización por despido, actualmente en el 180% de lo que marca la ley, y el problema del trabajo informal.
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