HOY PASO
Esta semana, díganme, ¿se puede hablar de algo que no sea la inundación?
Cómo hago para pensar en Maturana si este martes en la Casa de Derechos
Humanos presentan una lista de muertos que el gobierno no reconoce como
caídos en la catástrofe?. Cómo puedo ser tan mesiánico de pensar en el
empate de Unión en San Juan si prendo la televisión y veo la cara de traste
de Reutemann pidiendo más presupuesto en el Senado, mezcla rara de cinismo e
hipocresía? Cómo me entremezclo en la info de las bajas de Colón por
amonestaciones o expulsiones si en la calle, caminando como si nada, me lo
puedo cruzar a Dambrossio, a Fratti, a Filomena? Cómo puedo sacar cuentas
esta semana de lo que le falta a Los Andes para salvar a Unión si el olor
pestilente, el silencio de muerte y los gritos desde los techos me vuelven a
la cabeza como el recuerdo de ningún gol? Cómo convivir con la idea de que
Colón baja su rendimiento como visitante si la voz del Ministro Carranza
diciendo que “no hay desaparecidos sino desencontrados” me taladra los
tímpanos desde que me levanté extrañamente temprano esta mañana? Cómo
desearle suerte a Oyeras, por santafesino o por laburante, si la foto con
cara de interna de un penal de mujeres de película norteamericana que tiene
Adriana Cavutto me apuñala la mirada y me lleva lejos a los galpones donde
escondieron la ayuda que el país mandó a este pedazo de paisito? Cómo
imaginarme el escenario político de cara a las elecciones de Colón si la
mente vuela afiebrada hacia ese todo del origen que no era nada aquel día y
que nunca volverá a ser algo? Cómo tomar la tabla del descenso, la de las
copas, sentir un gol, gozar un caño de los que no hay, esta semana de
mierda, en la que están los olores, los miedos, los gritos, el llanto, la
muerte, la condición humana negada, todo mezclado con los asesinos que
recorren las calles desde sus camionetas 4×4 con los vidrios polarizados
dándonos la espalda y pateándonos el culo?
Esta semana paso.
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