HOY SE CONOCE LA SENTENCIA POR EL CRIMEN DE UNA MAESTRA EN MENDOZA
El Tribunal de la Segunda Cámara del Crimen de Mendoza dictará hoy la sentencia por el crimen Claudia Oroná, una maestra muerta de un balazo el 1º de noviembre de 2004 frente a un jardín de infantes, en Godoy Cruz. Dos de los tres acusados del asesinato que conmovió a esa provincia, quedaron seriamente comprometidos por la serie de testigos que declararon durante el juicio que había comenzado la semana pasada.
En el primer día de audiencias, una testigo de identidad reservada había declarado que el mediodía del crimen vio a los tres imputados cuando escapaban del lugar donde ocurrió el hecho tras haber escuchado una detonación. Minutos antes, había visto a los acusados frente al jardín donde asesinaron a Claudia Oroná. Y reconoció a los presuntos ejecutores uno a uno por sus apodos: “Pitu”, “Chispita” y “Pelado”.
En noviembre de 2004, la docente de 35 años fue muerta de un balazo a quemarropa en el barrio Tres Estrellas. Había sido sorprendida por dos hombres que quisieron robarle el auto. Ella fue atacada, pero logró bajar del vehículo. Pidió ayuda, pero poco después se desplomó y murió. La policía detuvo a tres sospechosos, pero solo dos fueron juzgados ya que el tercero fue detenido a principios de este mes.
Uno de los acusados fue identificado como Ernesto Tejada. El otro, es un joven apodado “Pitu”, identificado como Ricardo González, quien al momento del homicidio era menor de edad. Tejada cumple con una prisión preventiva, pero según los investigadores no fue él quien disparó el balazo mortal: él habría sido el entregador, pero no el autor del homicidio. Una hipótesis considera que fue “Pitu” quien mató a Claudia Oroná.
La otra, involucra a otro acusado apodado “El Pelado”, quien fue detenido recientemente. “Pitu” fue atrapado en febrero de 2005 y al cumplir los 18 años, fue trasladado al sistema penitenciario para convictos mayores de edad. Para entonces, ya había sido condenado a 23 años de prisión al ser hallado culpable de otros homicidios. Los testigos lo reconocieron inmediatamente porque era conocido en el barrio.
El 2 de mayo la policía capturó al tercer sospechoso: se trata de Sergio Corvalán, “El Pelado”. Los investigadores presumen que fue él o “Pitu” quien ejecutó a Oroná. El asesinato de la maestra marcó el punto más crítico de una oleada de hechos que sacudió a la provincia a finales de 2004. Noviembre se convirtió en un mes particularmente violento, con una cantidad de homicidios que obligó a una reunión especial del Comité de Seguridad provincial.
A las 12.50 del 1º de noviembre de 2004, Oroná se retiraba del jardín en el que trabajaba. Se subió a su Fiat estacionado en un puente frente al jardín. Aparecieron dos hombres armados, ella habría hecho un movimiento de defensa, y uno de los asaltantes le pegó un tiro con un revolver calibre 22. La bala destrozó un vidrio delantero, se incrustó en una axila de la maestra y le perforó el corazón. Ella pidió auxilio, pero cayó muerta en la vereda.
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