Hugo Chávez rapea por una nueva reelección
El mandatario venezolano de 57 años, quien se recupera de una operación de cáncer de próstata y ha asegurado en las últimas horas que sabe que no se va a morir "todavía", relanzó una alianza de cara a las elecciones de 2012 atacando a sus opositores.
El Gran Polo Patriótico con el que Chávez intentará olvidar las la mala experiencia de las últimas elecciones legislativas tiene un año de tiempo para trabajar en la candidatura del actual presidente.
Como parte de su lanzamiento, un dúo de rap tomó el piso del estudio de la TV venezolana. Mientras cantaban y bailaban, el presidente se sintió obligado por la circunstancia y ensayó algunos movimientos, aunque sin animarse a tomar el micrófono ni alcanzar el despliegue físico de los jóvenes.
Lo suyo era otra cosa. El tono habitualmente desafiante de cara a sus opositores estuvo presente al momento de advertir que los triunfalismos no los llevarán a mantener los porcentajes que lograron en 2010.
"Cuidado con el triunfalismo. Cuidado con el ‘ya ganamos’. Eso es lo que dicen los escuálidos (NdR: se refiere a los opositores). ‘No, ya ganamos’. Bueno, sigan contando que ya ganaron. La paliza que les vamos a dar compadre. Padre y señor nuestro. La paliza que les vamos a dar", repitió mientras la platea colmada de seguidores aplaudía entusiasmada.
El líder del PSUV los impulsó a unirse de cara a las presidenciales del año que viene. Para generar otra tanda de aplausos, vaticinó que superará el 60%: "Hay que ganarla desde ahora. Construyendo, haciendo posible la victoria. Todos unidos los patriotas y con mucha conciencia".
Por supuesto, siguió hostigando verbalmente a la coalición que competirá contra su postulación en octubre del año que viene. Antes de llegar a ese punto habrá elecciones primarias para determinar quien encabezará el frente opositor, una instancia ya habitual en diversas democracias.
Chávez opina que "todos los premajunches son iguales, parecen cortados con el mismo patrón porque eso es lo que le dicen sus asesores", atacó.
El discurso de "unidad" que parece imperar en las fuerzas rivales, que garantizan una transición sin revanchismos en caso de salir victoriosos, no le resultan confiables al actual mandatario: "Eso de que aquí no habrá perseguidos, de que todos cabemos, eso es mentira. No hay nada más excluyente que la burguesía", advirtió pensando en las consecuencias de una eventual derrota de sus fuerzas.
Este contenido no está abierto a comentarios

