HUGO CONZI SE RETRACTÓ DE LAS ACUSACIONES CONTRA EL FISCAL
Hugo Conzi no tuvo un buen día en los tribunales de San Isidro, donde se juzga a su hermano Horacio por el asesinato de Marcos Schenone. Se tuvo que retractar de algunas denuncias inconsistentes y, para colmo, hubo un careo donde quedó mal parado.
En primer lugar tuvo que dar marcha atrás en la acusación realizada contra el fiscal Mario Kohan, de quién había dicho que fraguó la pericia de los proyectiles usados en el crimen para inculpar a Horacio Conzi.
El empresario había dicho que Kohan se deshizo del proyectil extraído al remisero baleado en el ataque del 16 de enero del 2003, y la había cambiado por otra disparada por una pistola encontrada en la casa de los Conzi para inculparlo.
Incluso, aseguró que en una reunión que mantuvo con el subcomisario Pedro Calabresi, de la comisaría 37° y a cargo de supervisar el procedimiento, éste le confesó que “el fiscal Kohan había dado instrucciones precisas para que la bala no tuviera cadena de custodia”.
En la audiencia de esta mañana insistió que hubo irregularidades, pero tuvo que admitir que no tenía pruebas concretas. Por otra parte, en el careo que tuvo con Calabresi, éste negó que haber tenido un encuentro con Conzi.
De todas maneras, Hugo Conzi consiguió que el tribunal acepte un video, que será analizado, con grabaciones sobre lo que él considera el momento en que se “plantaron” las balas por parte de la Policía.
La copia del video muestra la operación en que se extrajo el proyectil al remisero herido Rodolfo Fernández. “Tengo una prueba contundente sobre las irregularidades que es la operación del remisero…es mi único argumento”, exclamó Hugo Conzi, en medio del descreimiento general, durante la ampliación de su declaración testimonial ante los jueces.
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