IBARRA DIJO QUE IRÁ A LA LEGISLATURA EN 13 DÍAS
“Voy a estar presente cuando comiencen las audiencias. Va a ser importante para poner racionalidad a todo esto. Es un debate necesario de cara a la sociedad, para dejar de lado la conveniencia política y ponerle, repito, racionalidad al proceso”, señaló el suspendido jefe de gobierno tras participar en la víspera de un acto oficial.
Así respondió el funcionario a las expectativas surgidas anteayer, cuando el presidente de la mencionada sala y del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Julio Maier, dispuso que dentro de dos semanas -el miércoles 18- arranque la toma de declaración a los 137 testigos aprobados sobre los 148 solicitados por las partes.
Además, estableció la realización de una audiencia previa el 17 de enero, para tratar -según colaboradores del magistrado y fuentes de la Secretaría Parlamentaria de la Legislatura- “asuntos preliminares”, o sea, algún tema pendiente de resolución, el planteo de situaciones nuevas y la lectura de la acusación.
Si bien voceros legislativos y del TSJ indicaron a LA NACION que Ibarra no tiene obligación de presenciar la lectura de los cargos, el funcionario lo hará y planteará que no existe acusación porque “ninguno de los dos dictámenes acusatorios obtuvo los 30 votos necesarios”. En rigor, la Sala Acusadora aprobó con 30 votos una resolución para abrir el enjuiciamiento, a la que anexó ambos dictámenes.
Maier también resolvió que primero serán escuchados los testigos propuestos por los diputados que actúan como fiscales; luego, los pedidos por ambas partes, y, por último, los ofrecidos por la defensa.
Los testigos brindarán su relato a razón de 10 por día, a partir de las 9. La sala funcionará de martes a jueves, para que sus miembros puedan dedicar los lunes y los viernes a preparar -según se informó- los cuestionarios para los testigos. Extraoficialmente, LA NACION pudo averiguar que algunos también aprovecharán los fines de semana para viajar a quintas o a la costa.
En tanto, fuentes cercanas al suspendido jefe de gobierno señalaron que la defensa de Ibarra decidió no recusar al legislador de izquierda Héctor Bidonde, pese a haber anticipado que lo haría. Sin embargo, en el comité de crisis del suspendido jefe de gobierno -indicaron las fuentes- dieron por seguro que el planteo sería rechazado, como lo fue la recusación de Gerardo Romagnoli. Y prefirieron evitar así que los diarios volvieran a titular “Otro revés para Ibarra”.
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