IBARRA EVITA CHOCAR CON LOS FAMILIARES Y CARGA CONTRA LOS “BUITRES” DE LA POLÍTICA
El suspendido Jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, reiteró hoy que el proceso de juicio político en su contra es “lisa y llanamente un intento de golpe institucional”. Según dijo, con el juicio “hubo un retroceso de las instituciones” y “se instaló el miedo, la amenaza, el chivo expiatorio y cuando esto ocurre en la historia se abren las puertas a la debilidad institucional, al autoritarismo, incluso al fascismo”.
Ibarra habló con la prensa en la puerta de su casa en Villa Ortúzar, donde un grupo de personas se acercaron para saludarlo por su cumpleaños. “Me han venido a saludar y éstos son los gestos de la gente común”, dijo.
Respecto del desalojo de los familiares de las víctimas de Cromañón del recinto de la Legislatura cuando ayer el suspendido jefe de Gobierno debía hacer su alegato de defensa señaló, “yo no polemizo ni culpo a ningún padre pero sí responsabilizo a la miseria política, esto es lo que no tiene ningún tipo de perdón”.
Luego Ibarra arremetió contra el juicio al que calificó de “gravísimo antecedente” y dijo, “todo esto proceso estuvo signado por irregularidades”. Luego, hizo referencia a un presunto complot político en su contra conformado por “la peor derecha y una izquierda vieja e irresponsable que se juntan”. También apuntó contra los fiscales, “van a tener que hacer un análisis, son la proa de un intento golpista en la ciudad de Buenos Aires”.
“No cuenten conmigo para ninguna situación de rencor ni de revancha. Con una tragedia de casi 200 muertos todos perdimos. Sobre ese dolor no podemos pisar las instituciones”, dijo Ibarra.
El suspendido jefe de Gobierno porteño también aprovechó su aparición pública para convocar a una marcha de apoyo que se realizará mañana a las 18 en Plaza de Mayo. En tanto, la sentencia que podría destituirlo e inhabilitarlo por 10 años para ejercer cargos públicos se conocerá el próximo 10 de marzo.
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