IBARRA PROMETIÓ "GOBERNAR PARA TODOS"
Fue una campaña durísima, y el rostro de Aníbal Ibarra reflejaba el alivio de haber podido llegar primero al momento crucial. “Buenas noches a todos. Estoy muy feliz de saludarlos en mi doble condición de jefe de Gobierno y jefe de Gobierno electo para un nuevo periodo de cuatro años”, gritó un Ibarra exultante ante un público que agitaba banderas y no paraba de cantar en el Palacio San Miguel.
El reelecto jefe de gobierno consiguió finalmente un triunfo de aproximadamente siete puntos sobre Macri, mucho más amplio del que le adjudicaban incluso las encuestas que manejaban sus colaboradores.
Ante su gente, Ibarra agradeció el apoyo del Presidente, quien -según contó- lo llamó esta noche para felicitarlo. Ibarra prometió trabajar junto a él y apuntalar “un horizonte político común para esta ciudad de Buenos Aires, pero también para la Argentina”.
Ibarra aseguró también que en la elección porteña “hoy triunfó el modelo de una ciudad solidaria que mira al futuro”. Y prometió “gobernar para todos”.
Más temprano, Mauricio Macri salió a hablar cuando todavía no había sido escrutada oficialmente una sola mesa. Sus colaboradores habían sostenido hasta ese momento que tenían una ventaja de 2,2 puntos. Pero el empresario terminó sorpresivamente con las especulaciones, cuando declaró: “Hemos hecho un muestreo con mesas testigo y los datos nos arrojan una ventaja irreversible para la fórmula Ibarra-Telerman”.
La declaración de Macri cortó con la tendencia que se había expresado en los dos centros de campaña, donde desde el primer momento ambos bandos habían salido por su lado a proclamarse como ganadores.
“Quiero tenderles la mano a mis adversarios. Nos hemos conocido en la pelea, pero ahora podemos conocernos en el debate”, aseguró Macri minutos antes de las 20.
El empresario pidió a todos los porteños “estar mas unidos que nunca”. Y se dirigió a sus seguidores para decirles que el camino “recién comienza”. “Les pido a todos que redoblemos la apuesta porque tenemos mucho que brindarle a la Argentina”, afirmó.
Como muestra del optimismo -que luego se vería ratificado en los resultados-, el primero en salir luego del cierre de votación había sido Aníbal Ibarra. Apareció apenas después de las 18, acompañado por su compañero de fórmula, Jorge Telerman, a saludar a un público eufórico en su búnker, en el Palacio San Miguel. Según Ibarra, las encuestas a boca de urna “propias, neutrales y la del adversario” lo daban ganador “por una clara diferencia”. Y remarcó: “Esto no es un empate técnico”.
En el centro de campaña de Macri, ubicado en la sede de Compromiso para el Cambio, en la calle Chacabuco, el clima era de cautela. Allí aparecieron después de las 18 el candidato a vice, Horacio Rodríguez Larreta -dijo que era “optimista”- y el jefe de campaña, Juan Pablo Schiavi, quien afirmó que sus datos indicaban una ventaja para Macri de 2,2 puntos.
Los dos candidatos que quedaron para el ballottage se acercaron temprano a dar su voto, y coincidieron en un pedido a la gente: que participara. Ese deseo parece haber quedado satisfecho. Cerca de las 19, el coordinador nacional electoral del Correo Argentino, Rolando Visconti, estimó que “un 78 por ciento de los ciudadanos porteños habilitados” concurrieron hoy a votar en la segunda vuelta porteña. Además, precisó que los comicios se desarrollaron “con total normalidad” y que “no hubo las demoras en la apertura de las mesas que habían ocurrido en la primera vuelta”.
En aquella oportunidad, Macri se impuso a Ibarra por cuatro puntos, aunque lejos de alcanzar la cantidad requerida por la Constitución de la ciudad para ser proclamado ganador.
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