IBARRA SALIÓ A LOS BARRIOS PARA APURAR LA RECOLECCIÓN DE FIRMAS
Jugado como está a cara o cruz por el costo que le ha tocado pagar tras los 193 muertos en Cromañón y a 100 días de esa tragedia, el jefe de Gobierno de la Ciudad, Aníbal Ibarra, se puso al frente de la campaña de recolección de firmas para conseguir que 520 mil porteños avalen su llamado al referendo revocatorio.
Ibarra y un nutrido contingente de funcionarios estuvieron ayer a la mañana en dos esquinas de Villa Uurquiza, en Triunvirato y Monroe y ya sobre el mediodía en Triunvirato y Avenida de los Incas. Y si hay que guiarse por el diálogo que mantuvo con los vecinos de la zona, Ibarra salvó la ropa, al punto que por iniciativa de los propios vecinos las preguntas y consultas estuvieron centradas sobre todo en cuestiones relativas al barrio, Y casi nada de Cromañón.
El jefe de Gobierno sigue creyendo que luego del desastre ocurrido en el boliche de Once necesita legitimar su gestión y contra algunas opiniones de su gente incrementó el esfuerzo para conseguir el referendo. Por eso ayer el ibarrismo ubicó en distintos puntos de la Ciudad 150 mesas y unas 600 personas para apurar la recolección de firmas, que hasta ahora llegó a 150 mil.
Aunque no será tarea sencilla llegar a las 520 mil adhesiones, Ibarra está convencido de que debe dar la pelea para tratar de llegar a ese número. En este sentido ayer dijo: “No hicimos ninguna especulación política, y por eso seguimos juntando firmas. Frente a otros que especularon, nosotros demostramos que lo nuestro es un tema de convicción, y por eso salimos a la calle.”
El jefe de Gobierno se había preparado para responder por las responsabilidades de su adminsitración en la tragedia de Cromañón. Sin embargo, en Triunvirato y Monroe las consultas y quejas de los vecinos fueron en su mayoría sobre asuntos de gestión, como consultas sobre el futuro de un espacio verde o por el cine teatro 25 de Mayo, una reliquia que quedó en pie, fue adquirida por la Comuna y está en proceso de licitación para reabrirlo.
No obstante, un vecino opinó sobre la tragedia de Cromañón, ocurrida el 30 de diciembre pasado. Pero fue condescendiente con Ibarra: “Lo que le pasó a él —dijo— le podría haber pasado a cualquiera.”
En esa esquina de Villa Urquiza, Ibarra juntó en 3 horas 500 firmas. Y en Flores, también durante la mañana, la cosecha llegó a 600 adhesiones. Pero para 520 mil falta mucho.
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