IBARRA SE PREPARA PARA UNA NUEVA BATALLA POLÍTICA POR LA TRAGEDIA DE CROMAGNÓN
En el año más difícil de su carrera política, marcado por la tragedia de Cromagnón, Aníbal Ibarra volverá a tener un fin de semana complicado. El jefe de Gobierno porteño cree que la Comisión Investigadora de la Legislatura de la Ciudad recomendará el viernes iniciarle un juicio político.
La recomendación de la Comisión Investigadora, que analiza la responsabilidad de Ibarra en la tragedia que dejó 194 muertos, no implica automáticamente el comienzo del proceso de juicio político. Pero podría darle a la oposición porteña —sobre todo a los legisladores que responden a Mauricio Macri— una oportuna bandera de campaña hasta las elecciones del 23 de octubre.
Según lo confirmaron ayer a Clarín dos altas fuentes del Gobierno porteño, Ibarra está preparando una contraofensiva desde hace varios días para enfrentar el reclamo de la Comisión Investigadora. La primera señal pública de esa estrategia será una solicitada que aparecería en los diarios de mañana.
Varios funcionarios porteños trabajaban anoche para conseguir más de trescientas firmas entre dirigentes, intelectuales y deportistas reconocidos. Pero como sucedió en enero pasado tras un áspero debate en la Legislatura porteña, Ibarra esperaba contar con el apoyo clave de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.
Ibarra y sus colaboradores esperan con ansiedad conocer los argumentos del dictamen que dará a conocer la Comisión Investigadora, para salir de inmediato a descalificarla. Hace una semana, ya había acusado a la Comisión de actuar “con fines electorales” y de montar “un show mediático” en torno a Cromagnón. También descalificó a varios de sus integrantes y al médico Juan Mazzei, quien declaró como director del Hospital de Clínicas pero sólo había ejercido ese cargo en el 2000 y ahora es asesor del partido de Ricardo López Murphy.
Tanto en el Gobierno porteño como en la oposición porteña se coincidía ayer en que la recomendación del juicio político será por “mal desempeño”. El dictamen no implica una condena para Ibarra pero podría desencadenar otra tormenta política. “Es que apenas salga la recomendación, la Legislatura va tener una presión tremenda de los familiares de las víctimas y de la opinión pública para tratar el tema”, analizaba ayer un legislador opositor a Ibarra.
Los macristas esperan que el dictamen sea firmado “por unanimidad” de los nueve integrantes de la Comisión (cinco macristas, uno del ARI, un kirchnerista, uno de izquierda y un independiente), para lanzarse sobre la figura de Ibarra.
El jefe de Gobierno apenas conserva tres legisladores propios y perderá dos de ellos en octubre. Una ofensiva como la que espera para este fin de semana volvería a tensar el respaldo decisivo que hasta ahora le ha dispensado La Casa Rosada.
En ese escenario hostil, Ibarra deberá desplegar nuevamente sus habilidades políticas, que hasta ahora lo han mantenido en el cargo a pesar de la magnitud de la tragedia que ensombreció a la Argentina en la noche del último 30 de diciembre.
Este contenido no está abierto a comentarios

