IBARRA Y MACRI RESPESTARON ESTA VEZ LA VEDA ELECTORAL
Esta vez no hubo picardías. Los dos candidatos a jefe de Gobierno porteño que se enfrentarán mañana en el ballottage respetaron ayer el comienzo de la veda electoral y por eso limitaron al máximo sus exposiciones públicas.
Aníbal Ibarra estuvo en la Jefatura de Gobierno porteño y sólo salió para participar de una recepción en la Embajada de Brasil. Mauricio Macri se dedicó a hacer deportes y a su familia y sólo estuvo un par de horas en el comité de campaña.
El viernes previo a la primera vuelta, los dos habían recurrido a alguna avivada para no perder presencia en los medios de comunicación a sólo 48 horas de la elección del 24 de agosto.
Ibarra se mostró en un acto oficial junto al presidente Néstor Kirchner, en el que el Gobierno lanzó el boleto escolar para los alumnos secundarios. Macri invitó a los periodistas a un bar para mirar junto a él por televisión el partido entre Boca y Barcelona.
Después, se acusaron mutuamente de haber violado la veda electoral que prohíbe los actos políticos desde 48 horas antes de la elección en el distrito.
Pese a que las encuestas vuelven a anticipar ahora una pelea con final abierto como el que señalaban para la primera vuelta, esta vez los candidatos prefirieron respetar la ley.
El jueves a la noche, el jefe de campaña de Macri, Juan Pablo Schiavi, intentó anticiparse al advertir “una posible violación de la veda electoral” por parte del jefe de Gobierno porteño.
“Ante informaciones según las cuales el comando de campaña de Ibarra habría tomado la decisión de violar la veda proselitista exhortamos a las autoridades responsables del comicio y a la Justicia para que arbitren las medidas necesarias a fin de asegurar el cumplimiento efectivo de la ley electoral en vigencia”, señaló el macrismo en un comunicado.
Ayer, en el entorno del empresario se quejaron de que el ministro de Seguridad, Gustavo Beliz, haya anunciado sólo unas horas antes del ballottage que bajó el delito en la Capital Federal.
Pese a los cuidados ante la veda, los candidatos utilizaron hasta el último minuto para salir al aire por las radios.
Ibarra aprovechó parte de la mañana para quedarse en su casa y jugar a la computadora con sus hijos. Después se fue a la sede del Gobierno porteño para declarar huésped de honor a la cantante brasileña Elza Soares.
Junto a la alcaldesa de San Pablo, Marta Suplicy —que lo había acompañado en los actos de cierre de campaña— participó de una recepción en la Embajada de Brasil para los participantes del festival “Noches brasileñas” que comenzó anoche en Buenos Aires. Por la tarde, se quedó en la Jefatura de Gobierno.
Macri salió a correr cerca de su casa en Palermo y a hacer gimnasia como todas las mañanas. Almorzó en su casa junto a su mujer, Isabel Menditeguy, y sus tres hijos. Recién a la tarde llegó a la sede de Compromiso para el Cambio de la calle Chacabuco.
En su oficina, Macri se reunió con sus equipos técnicos y repasó las últimas encuestas que le acercaron. Después volvió a su casa y volvió a salir cerca de la noche para jugar un partido de fútbol que le armaron sus colaboradores para “entretenerlo”.
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