ICI PRODUCIRÁ BIODIÉSEL EN SU PLANTA DEL CORDÓN INDUSTRIAL
Después de varios conflictos laborales a lo largo del último año, la firma ICI (ex Duperial) anunció que incursionará en la producción de biodiésel en el cordón industrial, una zona donde ya pusieron el ojo varias firmas que quieren dedicarse al desarrollo de ese tipo de combustibles.
Así lo confirmó a El Ciudadano Hernán Leprich, gerente y vocero de la multinacional, quien aclaró que el proyecto para la producción de biocombustibles se realizará en la planta de San Lorenzo, donde la firma posee capacidad para producir y almacenar y dispone de acceso al río.
Recién solucionado el último y más duro de los enfrentamientos con sus trabajadores (que derivó en el despido y posterior reincorporación de los 120 operarios), la firma de capitales británicos sacó de la galera un nuevo negocio.
El emprendimiento está previsto que se desarrolle en el sector denominado “plan b”, que hace tres años había sido cedido a la empresa Petrobras y en otro que está en desuso. Allí se industrializaba polietileno, un producto que fue abandonado porque había dejado pérdidas a la empresa. Desde ICI se negaron a dar una cifra de la posible inversión del emprendimiento, ya que –según argumentaron– recién se acaba de definir la posibilidad de incursionar en la producción de biodiésel y se están analizando la posible asociación con otras firmas.
En ICI señalaron que las negociaciones se llevan adelante con varias empresas, entre las que se encuentra Oil Fox, que desde hace un mes anda buscando terrenos y tanques en la zona para producir biodiésel. Jorge Kolastian había advertido a El Ciudadano que la firma –que tiene su planta principal en San Luis– tiene planes de invertir 80 millones de pesos para montar una planta de biodiésel.
Pero esta compañía enfrentaba –según señaló Kolastian– dificultades para hallar un terreno acorde con las necesidades del proyecto. Por eso, también esta empresa estudiaba la posibilidad de radicarse en San Nicolás. Sin embargo, en la provincia pusieron ciertos reparos ante la ansiedad de Oil Fox por instalarse en territorio santafesino, ya que –según confiaron en el Ministerio de la Producción– la compañía no presentó ningún proyecto: sólo pidió que el gobierno de Jorge Obeid gestione la compra de cuatro tanques para almacenar el biodiésel.
En ICI señalaron que las negociaciones con esta compañía no están cerradas y que las discusiones se centran sobre terrenos que actualmente no están siendo utilizados en la planta de San Lorenzo.
Desde el sindicato Químico, Eduardo Ankudowicz, secretario general del gremio, señaló que los trabajadores no recibieron ninguna comunicación oficial por parte de la empresa, pero circulan fuertes versiones entre los empleados que hablan de esta salida. Ankudowicz dijo que actualmente los trabajadores se están capacitando para operar la nueva la planta de bisulfito, que la empresa tenía previsto poner en marcha cuando estalló el largo conflicto que derivó con 120 trabajadores despedidos, luego reincorporados, que reclamaban la recomposición salarial tras la firma de la partitaria en 2005.
La flamante normativa nacional sobre biocombustibles ya despertó interés de varias empresas multinacionales y de pequeñas y medianas empresas.
Hace unos meses Repsol-YPF anunció que estudia levantar una planta de biodiésel en San Lorenzo. La idea de la empresa “es reemplazar en forma paulatina al gasoil por este nuevo combustible nacido de la alianza estratégica de Repsol y el campo argentino, y que a fin de 2007 esté disponible en todos los puntos de despacho de la red de la empresa”.
Según voceros de la multinacional la inversión no se llevará adelante hasta que se reglamente la ley.
Otro de los interesados en desarrollar este negocio en la región es Cargill. Durante la puesta en marcha de la planta de molienda de soja y el puerto en Villa Gobernador Gálvez, Ricardo De Francesco, director de logística de la multinacional, aseguró que “Santa Fe tiene posibilidades de ser la provincia con mayor potencial para la radicación de plantas de biodiésel, porque –según señaló– la materia prima del biodiésel es el aceite vegetal y la mayor concentración de producción se produce en esta zona”.
Los grandes jugadores que quieren apostar a este nuevo negocio están pendientes y alertas a la reglamentación de la ley. Tienen esta postura porque las reformas que le introdujeron a la ley no hacen ninguna referencia a los beneficios fiscales sobre la venta directa y la exportación de biodiésel.
El dato clave será, según advierten, si el gobierno impondrá retenciones a la exportación de biocombustibles.
La que sí ya se lanzó de lleno al negocio del biodiésel fue la aceitera Vicentín, que anunció que invertirá 75 millones de pesos en la construcción de una planta en la localidad de Ricardone.
El emprendimiento estaría listo en un lapso cercano a los 15 meses y –según destacaron en la empresa– producirá alrededor de 300 mil toneladas anuales del combustible, que se basará en el aceite de soja refinado. La estrategia de Vicentín es destinar la totalidad de la producción para la exportación, básicamente a Alemania.
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