IDENTIFICAN RESTOS EN CÓRDOBA
Los restos de Liliana Sofía Barrios, asesinada por la última dictadura militar a los 21 años, fueron identificados en un cementerio de Córdoba por la Justicia Federal y serán entregados hoy a sus dos hijos. La mujer, que estaba embarazada de cuatro meses, fue secuestrada el 26 de marzo de 1976, permaneció detenida en el campo de concentración La Perla y fue asesinada el 7 de abril con dos balazos, uno a la altura del tórax y otro en la pelvis.
Según la evidencia reunida en el caso, los disparos habrían sido hechos a sólo un metro de distancia por integrantes de un grupo de tareas del III Cuerpo de Ejército, a cargo de Luciano Benjamín Menéndez, detenido recientemente por el juez federal porteño Rodolfo Canicoba Corral ante el pedido de extradición del juez español Baltasar Garzón.
Esta es la segunda identificación que se realiza como consecuencia de la labor del Equipo de Antropología Forense y médicos genetistas: el anterior fue el hijo del dirigente de las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias) Mario Osatinsky, Marcos, asesinado a los 18 años de edad. Los dos estaban enterrados en la llamada fosa grande del cementerio de San Vicente, donde se vienen realizando trabajos de investigación hace varios meses.
Sin embargo, ésta es la primera vez en nuestro país que se encuentran restos de detenidos-desaparecidos de la dictadura en una fosa común. Todos los hallazgos anteriores fueron dentro de nichos individuales.
En la fosa investigada —en los dos niveles— fueron rescatados 92 esqueletos completos, 55 partes anatómicas y 7 conjuntos óseos. Buena parte de ellos tienen signos de violencia y son de personas jóvenes, dos de los parámetros que los relacionan con el terrorismo de Estado.
Hoy, a las 9 de la mañana, en los tribunales federales de Córdoba, la jueza Cristina Garzón de Lascano recibirá a Sara Gladys (31) y Humberto Adrián Castro (28). Allí les entregarán los restos de su mamá. Y los sepultarán por la tarde.
Este contenido no está abierto a comentarios

