IGLESIA Y GOBIERNO SORTEARON LA TORMENTA POR EL CASO BASEOTTO
Iglesia y gobierno buscaron ayer enfriar la disputa en torno a monseñor Antonio Baseotto, y pese a que el Ejecutivo oficializó el quite del sueldo y su acuerdo para que el religioso cumpla la función de vicario castrense, desde la Casa Rosada negaron una convulsión política con el Vaticano. Al mismo tiempo, la Conferencia Episcopal ofreció un gesto de distensión al suspender la misa que el cuestionado prelado tenía programada para hoy frente a los militares con motivo de Semana Santa, y que se temía fuera utilizada como un desafío a la decisión oficial.
Con todo, ambas partes mantuvieron firmes sus posiciones sobre el conflicto abierto cuando Baseotto sugirió arrojar al mar a un ministro mediante una poco feliz cita a un pasaje bíblico. Así, la Conferencia Episcopal salió nuevamente a respaldar al prelado restándole gravedad a una metáfora que tuvo como destinatario al titular de Salud, Ginés González García, a quien el encargado del cuidado espiritual de las Fuerzas Armadas cuestionó por la campaña oficial de distribución de preservativos y por sostener una postura favorable a la despenalización del aborto.
También el titular de la cartera sanitaria, aunque intentó bajarle el tono a la polémica, ratificó su posición respecto a las interrupciones de los embarazos como una forma de evitar las numerosas muertes por la práctica de ese tipo de intervenciones en la clandestinidad.
No obstante, primaron los esfuerzos por superar el conflicto. El ministro del Interior, Aníbal Fernández, dijo que no existe una “atmósfera anticatólica” por parte del gobierno, y reiteró que la decisión de quitar su acuerdo y el sueldo de 5 mil pesos a Baseotto no supone una privación para que lleve adelante su ministerio, como había sugerido dos días antes el Vaticano por boca de su portavoz, Joaquín Navarro Valls, y había desmentido luego el canciller Rafael Bielsa.
“El tema no da para más”, intentó cerrar la controversia el jefe de la cartera política, quien agregó que el gobierno “ya hizo lo que tenía que hacer”. En efecto, el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, fue quien ayer oficializó la medida contra Baseotto ante el nuncio apostólico, Adriano Bernardini.
En análoga búsqueda de paz, el Obispado Castrense informó sobre la suspención de la misa crismal ante las Fuerzas Armadas que tenía agendada hoy Baseotto en la catedral Stella Maris del barrio porteño de Retiro. “No está prevista”, subraya un comunicado firmado por el ex oficial carapintada y hoy vicario general, monseñor Pedro Candia.
En rigor, antes de que se suscitara el conflicto se anunciaba esa actividad para “el martes 22 a las 11”, y fuentes de la propia Iglesia admitieron que la suspensión se acordó durante una reunión entre el propio Baseotto y sus más estrechos colaboradores.
Marcharon contra el aborto en Rosario
La ONG Dar Vida realizó ayer una movilización desde la plaza Pringles hasta la plaza San Martín que culminó con un acto para celebrar por anticipado el Día del Niño por Nacer, que la Iglesia fijó para el 25 de marzo.
Unas cien personas, entre jóvenes católicos, alumnos de colegios religiosos y sacerdotes, reafirmaron así su opinión contraria al aborto al entender que la vida comienza a partir del momento de la concepción. Y también rechazaron la interrupción de un embarazo en casos como los de violación.
Este contenido no está abierto a comentarios

