Ilarraz: inspeccionan el seminario
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Como parte del juicio se revisarán las instalaciones del predio, en Paraná. Más tarde declararán testigos de la querella y de la defensa.
Hoy proseguirá en Paraná el juicio contra el cura Justo José Ilarraz con un acto trascendente para el caso: la inspección ocular en el seminario de las afueras de la capital entrerriana señalado como el lugar donde, entre 1985 y 1993, el sacerdote habría abusado de al menos siete chicos que tenían entonces entre 10 y 14 años.
El procedimiento, del cual participarán los querellantes y el resto de las partes –y que estará vedado al acceso público–, tiene por objeto demostrar no solo cómo se cometían los abusos denunciados, sino también otro tipo de vejámenes a solo un palmo del cuarto donde dormía el arzobispo Juan Puiggari, según informaron fuentes judiciales a la agencia Télam.
Luego del reconocimiento ocular, el juicio continuará con la declaración de testigos aportados tanto por la querella como por la defensa.
El seminario arquidiocesano Nuestra Señora del Cenáculo, situado en las afueras de Paraná, posee amplios jardines y dos pabellones donde se aloja a los estudiantes.
Según la querella, los abusos seguían un patrón de conducta y sucedían, en la mayoría de los casos, en el dormitorio y en los baños del seminario. Solo un testigo contó que había sido llevado a un departamento donde, afirmó, fue violado por Ilarraz.
Una de las víctimas, que prefirió preservar su identidad, confió a Télam que los cuartos de los sacerdotes estaban divididos por tabiques de mampostería “y por las noches el padre L.J. iba a la puerta de Ilarraz para pedirle que no hiciera tanto escándalo”, en alusión a los ruidos que salían de su habitación.
Denuncia
Ilarraz está acusado de haber abusado de al menos siete chicos, los denunciantes, cuando estaban a su guarda entre 1985 y 1993 en el seminario. El proceso judicial comenzó el 16 de abril y la última audiencia fue el viernes pasado, cuando el cura Silvio José Fariña -que a pedido del cardenal Estanislao Karlic instruyó un sumario diocesano contra Ilarraz- corroboró que hubo abusos de menores. Karlic fue quien designó a Ilarraz prefecto de disciplina del menor a cargo de adolescentes que cursaban la secundaria orientada al sacerdocio.
Entre las pruebas hay una carta de Ilarraz al Vaticano en la que revela que en una confesión ante el Tribunal Eclesiástico en Roma reconoció los abusos y mostró arrepentimiento. En ese misiva, Ilarraz confesó ante la Santa Sede haber tenido “relaciones amorosas y abusivas con seminaristas menores”.
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