ILUSIÓN MUNDIAL
Ya es el mediodía en Sharjah. Y un sol pleno desmiente el otoño, acá, en el estadio pequeño e impecable en el que debutará Argentina ante España en el Mundial de los Emiratos Arabes Unidos. Fernando Cavenaghi tiene un gesto que se podría definir como de distensión. Mauricio Romero lleva una cámara personal en su mano derecha. El doctor Daniel Martínez filma la sonrisa de Joel Barbosa. Las escenas se multiplican con un idéntico contenido: no hay tanta ansiedad como supone la ocasión. De todos modos, al momento de las palabras, unos y otros sostienen lo mismo: “Queremos jugar ya.” La conclusión es sencilla: hay entusiasmo para repartir, pero no hay histeria en la antesala de la preparación.
A las 10.45 de Argentina (cuando en esta ciudad ya sean las 17.45 y no haya luz de día) el Sub 20 de Hugo Tocalli arrancará su recorrido en el Mundial después de una preparación escasa (un amistoso: 0-2 con Arabia Saudita) y de mil discusiones alrededor de una de las convocatorias más polémicas de la historia. A pesar de todo, este seleccionado, que va a defender su condición de rey de la categoría (es tetracampeón) y el título obtenido como local en 2001, tiene un rasgo que se empieza a delinear: hay ganas de demostrar. Lo dice Javier Mascherano: “Para nosotros jugar en cualquier seleccionado argentino es un motivo de orgullo. Y mucho más en un Mundial…” El volante de River es uno de los cinco “sobrevivientes” del plantel que llegó a las semifinales en el Sub 17 de Trinidad y Tobago 2001. Los otros cuatro son Hugo Colace, Gonzalo Rodríguez, Walter García y Pablo Zabaleta. El sexto era Tevez, quien está en la lista, pero no jugará este torneo. Un detalle: en aquella ocasión, Argentina también enfrentó a España en la primera ronda y le ganó 4-2. “Aquel fue un partido muy cambiante que supimos dar vuelta a tiempo. Ojalá repitamos acá”, señala Colace. “La experiencia que adquirimos en aquel Mundial sirve, pero ahora es otra historia y hay que volver a escribirla”, añade Gonzalo Rodríguez. “Todos sabemos lo que significa jugar un Mundial. Es una sensación única que hay que saber llevarla y disfrutarla. Es, en definitiva, una emoción y una satisfacción”, completa Zabaleta.
Ellos no son los únicos que tienen experiencia en Mundiales. El futbolista más joven de este plantel (Neri Cardozo, 17 años, rosarino, volante de Boca) ya jugó este año el Mundial Sub 17 de Finlandia, en el que Argentina culminó tercero. Otro detalle: en semifinales, el rival que lo eliminó fue España. El único de los 19 que aún no debutó en Primera entró en lugar de Lucas Biglia, lesionado. Tendrá el número 16 y desde el silencio promete una revancha.
Para Cavenaghi esta competición tampoco es una cuestión de todos los días. Aunque ya salió campeón con River, aunque ya fue goleador del fútbol argentino, aunque sus actuaciones seducen a la conducción de la Juventus, aunque ya tiene nivel para pelear un lugar en el plantel de Marcelo Bielsa, el goleador de O’Brien dice que se trata de “un orgullo” estar en este grupo. Fue el goleador en el Sudamericano en el que Argentina salió campeón, en enero, en Uruguay. Ahora va por más. Su sensación se parece a la de cada uno de sus compañeros que ahora, ya sin sol en Sharjah, se retiran del campo de entrenamiento tras la última práctica previa al debut. Es el momento de volver al futurista hotel Radisson, sobre el Golfo Pérsico. Pero sobre todo, es el instante perfecto para transformar ilusiones en realidades. De todos y de cada uno de ellos depende.
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